El engaño del “Capitalismo Humanista” o 4T Norteña: populismo disfrazado de modernidad

Coco Coindreau III DETONA® Andrés Mijes, alcalde con licencia de Escobedo y aspirante a la gubernatura de Nuevo León por Morena, ha lanzado al mercado político un producto con empaque atractivo: la “4T Norteña”, también llamada “Capitalismo Humanista”.

Por José Luis Gustavo Coindreau Salinas
José Luis Gustavo Coindreau Salinas
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Según él, se trata de una fusión mágica entre el “capitalismo social” norteño y el humanismo mexicano de la 4T

n la práctica, es el mismo viejo estatismo populista de siempre, ahora con acento regio y selfie con empresarios.

La receta del engaño

Mijes promete “dos manos para gobernar”: con una atrae inversión privada y genera certeza jurídica; con la otra reparte programas sociales, aparatos ortopédicos y microcréditos.

Suena equilibrado hasta que se rasca la superficie. 

Lo que realmente propone es usar el dinamismo empresarial de Nuevo León —construido durante décadas de gobiernos más liberales y cultura de trabajo— como vaca lechera para financiar la clientela política de Morena.

El “Capitalismo Humanista” no es capitalismo. 

Es capitalismo de amigos del gobierno: se les da certeza a los inversionistas que acepten las reglas del juego morenista, mientras el Estado expande su presencia, regula más y reparte recursos públicos para comprar lealtades. 

El resultado previsible es el que ya vemos a nivel federal: crecimiento mediocre, inversión que huye hacia otros estados o países cuando el ambiente se pone hostil, y una clase política que se fortalece mientras la dependencia del gobierno crece.

Los vicios de la 4T importados al Norte

Nuevo León destaca históricamente por su cultura emprendedora, baja corrupción relativa y rechazo a los paternalismos sureños. 

La 4T Norteña intenta “tropicalizar” el modelo fallido de López Obrador y Sheinbaum:

  1. Centralismo disfrazado de federalismo: Hablan de identidad norteña, pero alinean todo al Plan México y a las directrices de la CDMX.
  2. Gobierno como repartidor principal: Entregan sillas de ruedas y microcréditos con bombo y platillo mientras los problemas estructurales (seguridad, agua, movilidad) requieren visión de largo plazo, no foto de entrega.
  3. Retórica antiempresarial encubierta: Critican a la “clase dominante empresarial” cuando les conviene, pero posan con cámaras cuando llega la inversión. Es el clásico doble discurso morenista.

El norte de México no necesita “humanizar” el capitalismo; necesita más capitalismo, más Estado de derecho, menos trámites, menos impuestos discrecionales y menos políticos convertidos en benefactores. 

La prosperidad norteña no surgió de programas sociales, sino de gente que trabaja, arriesga y genera riqueza antes de que el gobierno se la quite vía impuestos o inflación.

Los riesgos reales para Nuevo León

Si triunfa este modelo “humanista”:

  1. Fuga de talento y capital: Empresarios y profesionales que ya ven con recelo el avance de Morena acelerarán su salida.
  2. Erosión institucional: Priorizar lealtades políticas sobre mérito y eficiencia, como ya ocurre en muchos ayuntamientos morenistas.
  3. Pérdida de competitividad: Nuevo León compite con Texas y otros estados. Un gobierno que mezcla retórica anti-rich con abrazos a la inversión genera incertidumbre, no certeza.
El “Capitalismo Humanista” es un oxímoron ideológico

El capitalismo genera riqueza; el humanismo (o mejor, la caridad y las políticas focalizadas) puede mitigar excesos, pero cuando el Estado se autoproclama “humanista” y usa el crecimiento privado como subsidio, termina matando al ganso de los huevos de oro

Históricamente, los modelos que más han sacado gente de la pobreza son aquellos que protegen la propiedad privada, facilitan la creación de empresas y limitan el poder arbitrario del gobierno

No los que presumen de “mezclar” capitalismo con socialismo light.

Nuevo León merece un gobierno que defienda su identidad productiva sin complejos, no uno que la diluya en la narrativa nacional-populista para conquistar votos. 

La 4T Norteña no es innovación: es el mismo virus adaptado al clima regio. 

Y como todo virus importado, hay que rechazarlo antes de que infecte el organismo más dinámico del país.
José Luis Gustavo Coindreau Salinas
Tengo 28 años soy Licenciado en Relaciones Exteriores y tengo toda mi vida viviendo en San Pedro Garza García. Soy nieto de José Luis “Coco” Coindreau García, uno de los fundadores del PAN en Nuevo León, y gracias a él me interesa la política, el servicio público y la participación ciudadana.