NO ES por aguarles el día, que pinta de mucho calor, aunque será peor mañana, con temperaturas rondando los 45 grados con humedad, que nos harán sentir el bochorno y el soponcio del averno, pero las cifras alegres de que tenemos agua en Monterrey para mucho tiempo, no soportan la realidad.
Las presas se están secando, lo mismo que los pozos profundos. La sequía no da un paso atrás y parece que no lo hará en mucho tiempo.
Los calorones evaporan la poca agua que tenemos en los embalses.
Y lo que tiene la presa Libertad, es una vacilada, pero que ayuda a mantener la sensación de que hay líquido, por lo menos hasta que pasen las elecciones, luego será el llanto y el crujir de dientes, cuando empiecen de nuevo los recortes del suministro de parte del gobierno, que ahora anda preocupado por que no pierdan sus candidatos, sobre todo, los de casa...
LEEMOS en una nota de José Villasáez, publicada hoy en El Norte, que, aunque debería conducir más agua al recibir la que se le extrae a la Presa Libertad, el acueducto de la Presa Cerro Prieto ha ido a la baja en su promedio diario de aportación a la Ciudad.
Entre el 28 de abril y ayer, periodo en el que se supone ya se le extrae líquido a la Libertad, la aportación promedio al área metropolitana de Monterrey a través de Cerro Prieto es de mil 523 litros por segundo.
El promedio diario de abasto a través del ducto de Cerro Prieto durante la sequía ha fluctuado entre los mil 700 y los 2 mil litros por segundo...
EL 27 DE abril, el gobernador Samuel García presumió que la Libertad, que aún está inconclusa y que según él almacenaba ese día 1 millón de metros cúbicos, surte 500 litros por segundo a Monterrey a través del ducto de la Cerro Prieto.
Sin embargo, el volumen reportado ha sido menor al promedio. Hasta ayer en los reportes diarios de la Conagua seguía sin figurar un apartado con la extracción que asegura el Estado hace a la Presa Libertad.


