Cunde el pánico

Este año es el de la inflexión de abusos cometidos por el entorno del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
La cascada de revelaciones en los medios sobre presuntos actos criminales y de corrupción de su familia, cercanos y asociados ha provocado una paranoia cada vez más extensa.
Uno de los últimos en caer en esta es Mario Pacchiano, al que algunos medios han calificado como “el rey Midas” por el éxito empresarial que ha tenido con el Grupo Maremi, que fundó.
Pero detrás de ese resplandor se encuentra otro personaje más oscuro.
- Amigo de Andrés Manuel López Beltrán, el atribulado Andy, y operador financiero del senador Adán Augusto López, está preso de miedo de que las autoridades lo detengan por delitos penales.
Cuatro amparos de los llamados “buscadores”, para detectar si se han girado órdenes de aprehensión en contra de quien se siente inquieto o amenazado, fueron presentados por Pacchiano.
El primero lo interpuso el 29 de mayo pasado ante el Juzgado Decimosexto de Distrito en Materia Penal en la Ciudad de México, y tres más el 4 de junio, en tres juzgados federales distintos:
En Nezahualcóyotl, en el Estado de México; en Mexicali, la capital de Baja California, y en La Paz, capital de Baja California Sur, donde el Grupo Tabasco que encabeza el senador López tiene tentáculos poderosos en la política local.
Pacchiano es un empresario arrogante, hipócrita con desconocidos, con un aura de impunidad que es prestada.
Tras una columna que escribí en octubre del año pasado, en un mensaje por WhatsApp apuntó con esos aires de autosuficiencia que él estaba tranquilo porque no había nada en su contra.
Inocente, dijo meses antes, luego de otra columna donde se le señalaba como operador financiero del senador López.
Las cosas, como las ve, deben haber cambiado significativamente en su entorno, porque se volvió una persona altamente precavida o está aterrado de ir a la cárcel.
Esto lo explica el enorme abanico de peticiones a diversas instituciones de procuración y administración de justicia, que incluyen, entre otras, los centros de justicia penal en los reclusorios Norte, Sur y Oriente de la Ciudad de México, además de Santa Martha Acatitla.
- El del Altiplano en Almoloya.
- Los de Reynosa y Ciudad Victoria en Tamaulipas.
- Los de Tijuana, Mexicali y La Paz en las bajas californias.
- Todos los jueces de control de esos reclusorios.
- La Fiscalía General de la República y sus delegados en la Ciudad de México, Estado de México y Tamaulipas.
- La Agencia de Investigación Federal.
- Las secretarías de Seguridad y Protección Ciudadana, de la Defensa y de Marina.
¿A qué le teme Pacchiano?
En todos esos centros de justicia se ventilan delitos de delincuencia organizada como operación, integración o participación con los cárteles de las drogas, delitos contra la salud, como el tráfico de fentanilo o cocaína, armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, lavado de dinero, delitos fiscales y aduaneros, el huachicol y el contrabando de combustible.
Algo que tiene que subrayarse es que donde pueda haberse solicitado una orden de aprehensión no significa que en esa demarcación territorial se cometió el delito.
Sin embargo, esta búsqueda en múltiples juzgados y centros de justicia penal revela lo que le revolotea a Pacchiano en su cabeza sobre su futuro.
Pacchiano jugó un papel importante en el affaire que involucró a Andy y a Gonzalo López Beltrán con Amílcar Olán, cuando estalló un escándalo que no puede abandonarlos al difundirse unas grabaciones obtenidas por el reportero de investigación Mario Gutiérrez, dadas a conocer en Latinus en 2024.
Donde en una llamada telefónica el amigo y socio de los López con su primo mencionando la mala calidad del balastro que habían vendido para el Tren Maya, y sugería presuntos actos de corrupción, tráfico de influencias y sobornos.
Esto lo explica el enorme abanico de peticiones a diversas instituciones de procuración y administración de justicia, que incluyen, entre otras, los centros de justicia penal en los reclusorios Norte, Sur y Oriente de la Ciudad de México, además de Santa Martha Acatitla.
- El del Altiplano en Almoloya.
- Los de Reynosa y Ciudad Victoria en Tamaulipas.
- Los de Tijuana, Mexicali y La Paz en las bajas californias.
- Todos los jueces de control de esos reclusorios.
- La Fiscalía General de la República y sus delegados en la Ciudad de México, Estado de México y Tamaulipas.
- La Agencia de Investigación Federal.
- Las secretarías de Seguridad y Protección Ciudadana, de la Defensa y de Marina.
¿A qué le teme Pacchiano?
En todos esos centros de justicia se ventilan delitos de delincuencia organizada como operación, integración o participación con los cárteles de las drogas, delitos contra la salud, como el tráfico de fentanilo o cocaína, armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, lavado de dinero, delitos fiscales y aduaneros, el huachicol y el contrabando de combustible.
Algo que tiene que subrayarse es que donde pueda haberse solicitado una orden de aprehensión no significa que en esa demarcación territorial se cometió el delito.
Sin embargo, esta búsqueda en múltiples juzgados y centros de justicia penal revela lo que le revolotea a Pacchiano en su cabeza sobre su futuro.
Pacchiano jugó un papel importante en el affaire que involucró a Andy y a Gonzalo López Beltrán con Amílcar Olán, cuando estalló un escándalo que no puede abandonarlos al difundirse unas grabaciones obtenidas por el reportero de investigación Mario Gutiérrez, dadas a conocer en Latinus en 2024.
Donde en una llamada telefónica el amigo y socio de los López con su primo mencionando la mala calidad del balastro que habían vendido para el Tren Maya, y sugería presuntos actos de corrupción, tráfico de influencias y sobornos.

