Brújula desorientada
En defensa de sí mismo, el presidente Andrés Manuel López Obrador disparó ayer contra sí mismo.
Ayer en la mañanera, el único espacio de gobierno verificable de su trabajo, siempre salpicado de folclor y amenazas, de ocurrencias e información, de propaganda y realidades alternas, realizó un control de daños bizarro ante múltiples críticas y observaciones que cuestionan su gestión política.
AMLO tiene otros datos https://t.co/91d8J4UNTJ
— Omar Martinez (@omarlalo74) October 13, 2023
Uno fue por el reconocimiento que le hicieron en el Colegio Militar al exsecretario de la Defensa, el general Salvador Cienfuegos, y otro fue por la inminente liberación de Mario Aburto, asesino confeso del excandidato presidencial Luis Donaldo Colosio, defendido por abogados de la cuatroté.
El general Cienfuegos recibió un diploma de manos del Presidente y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, como exdirector del Colegio Militar, que este miércoles cumplió 200 años de existencia. El evento protocolar desató numerosas críticas, algunas muy severas, que sintetizó el respetado Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Juárez, que lo responsabilizó, como cabeza de la Defensa Nacional, de “atroces violaciones a los derechos humanos que continúan impunes”, como en el caso Ayotzinapa, y de “asuntos no resueltos en Estados Unidos”.
El Presidente, como suele hacerlo, divagó, se fue a la estratósfera y regresó.
Enfocó su defensa en las acusaciones de la DEA en contra del general, a quien detuvieron en Los Ángeles en 2020 con pruebas inverosímiles, y retomó su retórica de siempre, que las críticas tienen como origen la manipulación de los conservadores.
Esto es irrelevante; siempre lo mismo, siempre hueco.
Lo relevante fue cuando, para atajar las imputaciones de que el Ejército era responsable de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, el Presidente atropelló, como también suele hacerlo, a la Comisión de la Verdad que él creó, y desmintió su acusación de que el Ejército obstruía y destruía documentos del periodo de la Guerra Sucia, y soltó una frase inaudita:
“Yo personalmente, en el caso de Ayotzinapa, como además no tengo duda que hay injerencia de… grupos conservadores, yo personalmente estoy conduciendo ya la investigación, yo la estoy dirigiendo y nos estamos reuniendo periódicamente todo el gabinete de seguridad para ir a fondo”.

