Cártel Inmobiliario del Noreste (C.I.D.N.)
Continuamente se escucha la carrilla de la raza, llamando a Movimiento Ciudadano el PAN light. Esto puede resultar gracioso, cómico y divertido, hasta que deja de serlo.
Y lo menciono particularmente porque en el caso de Monterrey, tenemos un alcalde (cuando se aparece) que ganó la elección del 2021 gracias a la mercadotecnia plástica buena ondita del partido naranja y por supuesto a la contribución mítica, buena o mala, de su apellido: Luis Donaldo Colosio Riojas.
Colosio Riojas se ha visto envuelto en disputas ideológicas y pragmáticas desde el momento mismo que Dante Delgado Rannauro, político delincuente propietario de Movimiento Ciudadano, logró convencerlo de no escuchar el canto de las sirenas de los demás partidos políticos que querían que Colosito los representara como delfín.
Hasta el momento, Dante lleva ganada la batalla. Pero no la guerra.
Otro heredero de abolengo público, Agustín Carlos Basave Alanís, hace las de "Pepe Grillo" un día sí y otro también; en el hombro del alcalde sonorense.
Basave Alanís ha intentado en repetidas ocasiones que Luisito ingrese a las filas del partido blanquiazul, o que al menos les haga un guiño que los emocione por ser considerados como opción. Lo preocupante de esta situación es que la de por sí endeble propuesta electoral y de gobierno que enarboló Colosio Riojas distanciándose de la vieja política, no sea otra cosa más que mera propaganda de campaña.
Dejar que las prácticas públicas y de gobierno de uno de los partidos más rancios y de doble moral, como Acción Nacional, impregnen de facto la administración de la ciudad de Monterrey pudiera significar un duro golpe a la incipiente carrera del niño alcalde.


