Chihuahua vuelve a encender la chispa

Juan Pablo Saavedra DETONA® Aquél caluroso verano de 1986, frente al kiosco del Parque Lerdo, un hombre dejó de comer durante cuarenta y un días para obligar a México a mirar hacia el Norte.

Por Juan Pablo Saavedra
Juan Pablo Saavedra Olea
Don Luis H. Álvarez en huelga de hambre 1986
PRESIONA YEscucha
Cargando reproductor...
Don Luis H. Álvarez no revirtió con su ayuno aquel "fraude patriótico" con el que el régimen le arrebató la gubernatura a Pancho Barrio.

Pero encendió algo que ya no se apagó nunca, la certeza de que la ciudadanía organizada puede plantarse frente al poder y decir con fuerte voz:

¡Basta! Diez mil chihuahuenses bloqueando carreteras, veinte mil juarenses cerrando el puente Córdoba, obispos que amenazaron con suspender el culto, intelectuales, y hasta la izquierda de Heberto Castillo sumada a una sola exigencia: que se respete el voto. 

De aquel seco desierto germinó la verde semilla de la alternancia mexicana, Chihuahua enseñó a México a resistir. 

Cuarenta años después, el norte vuelve a ser el escenario. 

El sábado, en la Expo Chihuahua y bajo el lema #YoConMaru, la plana mayor del panismo —el dirigente nacional Jorge Romero, la presidenta de la Mesa Directiva de San Lázaro, y los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón— cerró filas en torno a la gobernadora Maru Campos. 

Ahí Romero prometió defenderla "a muerte" frente al abuso del poder.

Pero el discurso más contundente fue sin duda el de Calderón, que llamó a "decir basta ya al poder autoritario", advirtió sobre la demolición de la democracia y resumió el dilema de fondo en una frase que ya recorre el país entero: 

lo que México exige son "más Marus Campos y menos Rocha Moyas"

La antítesis fue todavía más afilada, la soberanía, sentenció, no se defiende "con discursitos y videitos las mañanas", sino con la fuerza del Estado y la decisión de proteger a los ciudadanos. 

24 horas después, en la Ciudad de México, la presidenta Claudia Sheinbaum montó la liturgia opuesta, en el Monumento a la Revolución y ante un vacío de asistentes, encabezó un informe envuelto en la bandera de la "soberanía nacional", después aconteció lo impensable, defendió al gobernador sinaloense Rubén Rocha Moya frente a los señalamientos de Estados Unidos, con siete de los nueve ministros de la Suprema Corte sentados en primera fila. 

Dos actos, dos nociones de una misma palabra. 

  • Para unos, soberanía es el deber del Estado de proteger a su gente y combatir al crimen, aunque cueste.
  • Para otros, es la coartada para blindar a los suyos mientras se persigue a quien cumplió con su deber. 

Soberanía con impunidad, la llamó Calderón, no se equivocó. 

Juan Pablo Saavedra
Licenciado en Derecho por la Universidad Pontificia de México, institución donde cursó también estudios en Filosofía, Teología y Derecho Canónico. Cursó la Maestría en Periodismo Político en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Cuenta con diplomados y certificaciones del INE México, el Poder Judicial Federal, la Escuela de Liderazgo Político de la Konrad Adenauer Stiftung (CDU, Alemania) en Economía Social de Mercado, y en Gobernanza Democrática, por la Escuela de Gobierno y Economía de la Universidad Panamericana (UP), también por el Centro de Análisis y Entrenamiento Político de Colombia (CESOP) en Manejo de Crisis. Actualmente se desempeña como Coordinador del Área Social, Medio Ambiente y Energía de la Fundación Rafael Preciado Hernández, A.C., donde ha publicado múltiples análisis de política pública.