
Por eso, la noticia de que Kia invertirá $649 millones de dólares para producir en Nuevo León el primer vehículo 100% eléctrico que fabricará en México, el Kia EV3, representa más que una inversión industrial.
Representa un voto de confianza en nuestro estado y en nuestro país.
Como lo expresó la presidenta Claudia Sheinbaum, la inversión continúa en México porque hay confianza y hay certidumbre.
Y eso tiene un enorme significado en un momento en el que muchas empresas internacionales están decidiendo dónde invertir, dónde generar empleos y dónde desarrollar la tecnología del futuro.
México está siendo elegido y Nuevo León está ganando con la Transformación.
Cuando una empresa de talla mundial decide ampliar su presencia, lo hace porque encuentra condiciones para crecer, estabilidad para invertir y la certeza de que existen instituciones capaces de acompañar el desarrollo económico.
Ésa es una de las grandes fortalezas que hoy tiene nuestro país.
La estabilidad económica, el fortalecimiento del mercado interno, la coordinación entre los distintos niveles de gobierno y una visión clara de desarrollo envían el mensaje de que en México hay condiciones para invertir y construir proyectos de largo plazo.
Y cuando hay inversión, llegan las oportunidades.
Cada nueva planta, cada ampliación y cada proyecto industrial representan empleos para miles de familias.
- Representan oportunidades para jóvenes recién egresados que buscan incorporarse al mercado laboral.
- Representan crecimiento para pequeñas y medianas empresas que forman parte de las cadenas de proveeduría.
- Representan desarrollo para comunidades enteras.
Eso es lo verdaderamente importante.
En Nuevo León conocemos el valor del trabajo.
Sabemos que detrás de cada empleo hay una familia que puede salir adelante, una madre o un padre que lleva tranquilidad a su hogar y un joven que encuentra aquí la posibilidad de construir su proyecto de vida sin tener que buscar oportunidades lejos de su tierra.
Por eso debemos celebrar que nuestro estado siga siendo un referente industrial, pero también entender que ese liderazgo debe traducirse en bienestar para más personas.
La inversión sólo alcanza su verdadero sentido cuando mejora la calidad de vida de las familias.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha sido clara al señalar que el crecimiento económico debe ir acompañado de bienestar social.
No basta con atraer inversiones, estas deben convertirse en empleos dignos, en innovación, en desarrollo regional y en mejores oportunidades para todas y todos.

