Colosio y el Club Bilderberg

El licenciado Luis Donaldo Colosio Murrieta.
Colocó con parsimonia una generosa ración del exótico platillo en la tortilla de nixtamal verde, la envolvió y le dio un buen mordisco.
–“Es un taco afrodisiaco”, bromeó mientras esbozaba una pícara sonrisa que dejó al descubierto una fila de dientes blanquísimos, pulcramente cuidados desatando la risa entre los comensales que lo acompañaban.
A su lado estanan el ex diputado federal, Rolando Castillo Gamboa, quien fuera su compañero de curul en el Congreso de la Unión (1985-1988) y Praxedis Fraustro Esquivel, en aquel tiempo líder máximo de los ferrocarrileros en México.
La escena anterior se registró hace 32 años en el exclusivo restaurante La Calesa de Londres en el Distrito Federal.
Colosio era en esa época Secretario de Desarrollo Social y el “delfín" de Carlos Salinas de Gortari para ocupar la candidatura del Partido Revolucionario Institucional a la presidencia de la República.
Luis Donaldo vivía sus días de gloria y su futuro se vislumbraba brillante.
En aquella conversación, recuerdo que me comentó Praxedis, se habló sobre un programa de vivienda que se concretaría con el apoyo del gobierno federal para beneficiar a las familias de los trabajadores ferrocarrileros.
Soplaban vientos de efervescencia política en el país, y el PRI aceitaba, su antigua y poderosa maquinaria electoral.
La cúpula priista veía en el ministro de la SEDESOL a un alfil bendecido en Los Pinos para abanderar las elecciones de julio de 1995.
Yo comía con un grupo de amigos del círculo cercano al líder ferrocarrilero, cuando de pronto fui llamado a la mesa principal donde comían Colosio, Práxedis y Gamboa.
Licenciado Francisco Peña es mi jefe de prensa y es de Sonora, es su paisano, le dijo Praxedis Fraustro a Luis Donaldo Colosio a modo de presentación.


