Cuidar el ambiente es cuidar nuestra salud

- Me sentí muy honrado por la invitación, pero especialmente contento porque el tema despertó mucho interés, numerosas preguntas y, al finalizar, varios de los asistentes me expresaron que la información les había resultado novedosa y útil para su práctica profesional.
Quienes trabajan con esta enfermedad conocen muy bien que su aparición depende de la interacción entre dos grandes componentes:
Nuestra susceptibilidad genética y los factores ambientales.
Sin embargo, cuando pensamos en estos últimos solemos referirnos únicamente a nuestros hábitos: qué comemos, cuánto ejercicio hacemos, si fumamos o no, nuestro peso o el estrés al que estamos sometidos.
Pero el ambiente es mucho más que eso.
Todos los días respiramos aire, bebemos agua, consumimos alimentos y entramos en contacto con numerosos productos químicos.
A través de esas vías pueden llegar a nuestro organismo contaminantes capaces de modificar procesos metabólicos y endocrinos.
Durante la conferencia revisamos algunos de ellos: hidrocarburos aromáticos policíclicos, bisfenoles, ftalatos, sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), determinados plaguicidas y contaminantes orgánicos persistentes, así como arsénico, cadmio, plomo, mercurio y material particulado.
Analizamos cómo llegan a nuestro organismo, qué podemos hacer para reducir nuestra exposición y los mecanismos mediante los cuales pueden favorecer inflamación, estrés oxidativo, resistencia a la insulina, alteraciones de la función pancreática y otros cambios metabólicos.
Esto cobra especial importancia frente a la dimensión que ha alcanzado la diabetes. La Federación Internacional de Diabetes estima que 589 millones de adultos de entre 20 y 79 años viven con diabetes en el mundo, casi uno de cada nueve adultos.
Fuente: IDF Diabetes Atlas 2025
https://diabetesatlas.org/resources/idf-diabetes-atlas-2025/
En Nuevo León el problema es particularmente importante.
La ENSANUT Continua 2022 estimó una prevalencia total de diabetes de 23.8% entre los adultos del estado, equivalente a unas 871 mil personas. Además, aproximadamente 40% de los adultos con diabetes desconocían que tenían la enfermedad.
Fuente: ENSANUT Continua 2022 — Nuevo León
https://ensanut.insp.mx/encuestas/ensanutnl2022/descargas.php
Uno de los mensajes que más interés generó fue que algunas sustancias ambientales reciben hoy creciente atención científica y, sin embargo, nuestra regulación en México todavía no necesariamente avanza al mismo ritmo que el conocimiento.
Esto significa que la prevención de la diabetes también debe incorporar cada vez más una visión ambiental de la salud.
Una parte importante de mi intervención estuvo dedicada a nuestra propia realidad.
Expliqué cómo ha evolucionado favorablemente, especialmente durante los últimos años, la contaminación atmosférica de nuestra ciudad.
Cuáles son sus principales fuentes y por qué desde el Gobierno de Nuevo León hemos puesto tanto empeño en mejorar la calidad del aire.
Hablamos de lo que hemos hecho, de lo que estamos haciendo y de lo que todavía falta por hacer.
Los resultados empiezan a observarse.
La información que presenté muestra una tendencia descendente en las concentraciones promedio anuales de PM₂.₅ durante los últimos años.
Todavía tenemos mucho trabajo por delante, pero disminuir estas partículas significa reducir un factor de riesgo que afecta no solamente a los pulmones y al corazón, sino también al metabolismo y, por lo tanto, a enfermedades como la diabetes.


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