Delgado, a su suerte

Las reiteradas acusaciones de la candidata de la oposición Xóchitl Gálvez contra el presidente de Morena, Mario Delgado, sobre su presunto involucramiento en el negocio del robo de combustible y daños al erario, fue motivo de preocupación y discusión toda la semana pasada en Palacio Nacional.
Gálvez no ha aportado pruebas que sostengan su dicho, pero el presidente Andrés Manuel López Obrador está nervioso y, junto con su equipo más cercano de colaboradores, decidió que Delgado se defienda él mismo.
¿Por qué le llamé a Morena narcopartido? Aquí les va la historia:
— Xóchitl Gálvez Ruiz (@XochitlGalvez) May 20, 2024
En 2019, Mario Delgado se asoció con Sergio Carmona, el rey del huachicol. El negocio consistía en meter gasolina ilegal a México, desde Estados Unidos, sin pagar impuestos. El quebranto a las finanzas públicas… pic.twitter.com/sTXfRPFSKx
Ante la posibilidad de que surja la documentación que lo vincula al crimen organizado, el repliegue táctico presidencial equivale a un abandono político.
Los andares de Delgado por caminos oscuros no son nuevos.
Desde hace más de un año la Fiscalía General ha estado documentando sus vinculaciones con personajes relacionados con el crimen organizado, particularmente con Sergio Carmona, un empresario tamaulipeco financiero de Morena a quien llamaban el Rey del Huachicol, que fue asesinado en Monterrey en noviembre de 2021.

Los servicios de inteligencia mexicanos tienen una investigación amplia sobre las relaciones entre ellos dos y cómo el dinero de Carmona fue utilizado en cuando menos ocho de las elecciones para gobernador ese mismo año: Baja California, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala y Zacatecas.
En varias ocasiones, el fiscal Alejandro Gertz Manero le comentó al Presidente los hallazgos que se estaban haciendo sobre Delgado, no solo de sus relaciones peligrosas, sino también del uso de recursos de procedencia desconocida, pero los ignoró.
Gertz Manero informó a fines del año pasado a López Obrador sobre una propiedad que había adquirido el líder de Morena en Valle de Bravo, cuya remodelación se estimaba en 50 millones de pesos, y este año agregó la compra de otras dos casas en la Ciudad de México, cuyo valor no corresponde a sus ingresos públicos.
Las sospechas sobre Delgado se convirtieron en líneas de investigación tras el asesinato de Carmona, y se volvieron prioritarias para varias áreas del gobierno federal en vísperas del proceso para seleccionar la candidatura presidencial de Morena, que arrojaron vínculos que alarmaron por la relación del empresario asesinado con varios cárteles de la droga y su cercanía con importantes figuras de Morena en Tamaulipas.
