La derrota impensable

La CNTE ha sido derrotada.
La estrategia de presión-movilización-presión-negociación que habían utilizado con sucesivos gobiernos para obligarlos a ceder ante su chantaje no funcionó.
El punto de inflexión se dio, paradójicamente, al establecer la inauguración del Mundial de Futbol como un ultimátum no declarado y realizar una creciente presión para doblegar a la presidenta Claudia Sheinbaum.
La vieron débil, enfocada y preocupada por la confrontación con Estados Unidos, dejando la negociación en los secretarios de Educación y Gobernación.
Pero hubo un error de diagnóstico:
Pensar que, al acercarse a la cita mundialista, iba a reaccionar como una política que se mueve por variables políticas, cuando lo que ha mostrado es que, si bien primero la dominan sus temores e indecisiones, llega un punto en donde, cuando se siente acorralada, reacciona radicalmente.
Su interacción con el presidente Donald Trump les debió de haber servido de modelo.
Bajo la figura de “cabeza fría”, Sheinbaum escondió sus temores ante la agresividad oral del jefe de la Casa Blanca y fue cediendo en todas las pretensiones de seguridad de Washington hasta que las acusaciones contra varias figuras de Morena, cercanas al expresidente Andrés Manuel López Obrador.
La dejaron en una posición donde, para salir del acorralamiento, decidió cambiar las reglas de juego con Estados Unidos, peleándose con el gobierno y dejando el futuro de una relación de aliados en duda.
- ¿Por qué haría eso con el país del que depende más de 90% de la economía y no con la CNTE, vieja aliada de Morena, pero con una mala imagen pública y rendimientos decrecientes?
De acuerdo con personas que estuvieron cerca de las negociaciones.
Los maestros encontraron en la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y el secretario de Educación, Mario Delgado, dos interlocutores sin la experiencia para lidiar con ellos del otro lado de la mesa.
- La presidenta se interesó en el conflicto con los maestros una semana antes de inaugurarse el Mundial.
Para entonces, el gobierno había cedido a sus demandas económicas, con pequeñas reducciones en los montos originalmente planeados.
Querían mil millones de pesos en efectivo para repartir en las secciones afiliadas a la CNTE, y lograron poco menos de 700, pretendían mil plazas nuevas de maestros, y les ofrecieron 600.
A la Sección 22, la más grande y vocal, le regalaron una prebenda adicional, que tomaran el negocio de los uniformes escolares en Oaxaca, que utilizan poco más de un millón de menores, que significaba un ingreso anual de al menos 250 millones de pesos.
A 48 horas de inaugurarse el Mundial, una persona con acceso a la información sobre lo que estaba sucediendo dijo que, en una escala de 1 al 10, estaban en 8, esperando que se alcanzara un acuerdo para el miércoles.
La CNTE apretó la pierna, sin explicación alguna.
Dobló la apuesta y retomó la demanda de la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, que ni López Obrador, que como Sheinbaum también lo prometió durante su campaña, estaba en condiciones financieras para cumplir con ese compromiso.
Los plantones, las marchas, la incorporación de la extrema izquierda en la protesta y la amenaza de sabotear la inauguración provocaron una fuerte discusión dentro de Palacio Nacional, donde varios funcionarios llegaron a plantear el uso legítimo de la fuerza para acabar con el plantón.
“Estuvo a punto de realizarse”, dijo una persona que conoció los detalles de las deliberaciones internas, “pero la presidenta no quiso”.
Se optó por otra estrategia, que tuvo como premisa rechazar la negociación directa e involucrar al magisterio nacional, no fue solo para ganar tiempo.
Sheinbaum tenía un aliado, Alfonso Cepeda, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, del cual la CNTE es disidente, que contuvo a las 55 secciones magisteriales, incluidas 28 de las 33 que están afiliadas a ella, para encapsularlos.
De esta forma no tuvieron apoyo de otras secciones disidentes, salvo de las históricas de Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca, por lo que la movilización y la protesta quedaron acotadas.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, habló con los gobernadores de:
- Chiapas, Eduardo Ramírez.
- Guerrero, Evelyn Salgado.
- Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla.
- Y Oaxaca, Salomón Jara, para decirles que si no dejaban de financiar a la CNTE en su movilización en la Ciudad de México, revisarían todas sus cuentas, sugiriendo una intervención de la Unidad de Inteligencia Financiera, que encabeza una persona de su equipo, Omar Reyes Colmenares, contra ellos.
El dinero dejó de fluir.

