El universo invisible cobra vida: Los vídeos fascinantes del Nikon Small World in Motion

Revelar esa dimensión oculta en todo su esplendor requiere una mezcla precisa de rigor científico y la paciencia artística de un fotógrafo.
Así lo demuestra el certamen Nikon Small World in Motion, una competición nacida en 2011 —como vertiente en movimiento del célebre concurso fotográfico creado en 1975— cuyo jurado reúne a destacados científicos, diseñadores y divulgadores.
Los galardonados de esta edición no solo ofrecen un espectáculo visual deslumbrante, sino que recuerdan lo mucho que queda por descubrir a escala microscópica.
1.ᵉʳ Puesto: La danza alterada de las vías respiratorias
- Autor: Ning Xu (Universidad Nacional de Singapur)
En condiciones normales, los cilios —estructuras diminutas similares a cabellos que recubren pulmones, garganta y fosas nasales— se mueven en ondas coordinadas para limpiar la mucosidad.
Sin embargo, en el vídeo ganador, Xu documentó el impacto de la discinesia ciliar primaria, un trastorno respiratorio que debilita y descoordina este movimiento, dejando al paciente expuesto a infecciones crónicas como bronquitis o neumonía.
Más allá de la belleza estética de la óptica, Xu confía en que esta secuencia ayude al colectivo médico a comprender mejor una patología que afecta a 1 de cada 7500 personas en el mundo.
2.º Puesto: Un conflicto inesperado en el microscopio
- Autor: Nguyen Nam Nhat (Ho Chi Minh, Vietnam)
Mientras investigaba los hábitos reproductivos de un depredador unicelular (Dileptus), Nam Nhat se topó con un intruso no deseado:
Un pequeño nematodo. Lo que parecía un contaminante insignificante se convirtió en un hallazgo científico cuando el gusano atrapó al Dileptus, obligando a este último a amputarse parte de la cola para poder huir.
Tras analizar situaciones similares, se observó que inmovilizar a otros organismos es una táctica defensiva común en los nematodos.
Un descubrimiento fortuito que puso de manifiesto las complejas y sorprendentes interacciones que ocurren en el microcosmos.
3.ᵉʳ Puesto: El acuario más pequeño del mundo
- Autor: Benedikt Pleyer (Kioto, Japón)
Transmitir la escala real de organismos tan pequeños suele ser un reto.
Para resolverlo, el investigador independiente Benedikt Pleyer diseñó un método ingenioso que le tomó años perfeccionar:
Suspender una gota de agua de un hilo para albergar en su interior larvas de medusa Cassiopeia, del tamaño de un grano de pimienta.
El resultado es una toma cautivadora que muestra a estas criaturas cargadas de microscópicos arpones tóxicos nadando dentro del "acuario más reducido del planeta".
Menciones Honoríficas: Joyas del microcosmos
- Gotas medicinales en los hongos: Wim van Egmond (Ámsterdam) capturó en time-lapse la formación de la red micelar del hongo Penicillium, revelando cómo emergen llamativas gotas rojas cargadas de antibióticos, transformando lo que a simple vista parece moho gris en una obra de arte.
- La elegancia de la babosa marina: Igor Adameyko (Universidad Médica de Viena) filmó a la Cyerce kikutarobabai (babosa mariposa) de apenas 4 milímetros, la secuencia demostró que sus vistosas alas no son solo adorno, sino estructuras vitales para nadar y respirar.
- Capsulas del tiempo algales: Gerd Günther (Düsseldorf, Alemania) registró colonias de alga Volvox aureus produciendo zigosporas, estas estructuras funcionan como refugios genéticos para resistir condiciones extremas, como bajadas drásticas de temperatura.
- El latido a nivel celular: Emma Koory y Dylan Burnette (Universidad Vanderbilt) registraron a lo largo de 40 horas cómo una sola célula cardiaca ensambla sus sarcómeros —las unidades contráctiles responsables de cada latido—, ofreciendo una vista inédita de la maquinaria interna del corazón.
En definitiva, estas cautivadoras secuencias nos recuerdan que la ciencia y el arte comparten una misma mirada:


