Qué hermoso eres feliz, México

- Sencillo, descriptivo, pero sin críticas o ataques para nadie, hace unos días corrió por las redes sociales un video que nació en TikTok (https://shorturl.at/pnIfs) grabado tras el juego inaugural del Mundial entre México y Sudáfrica.
Lo produjo un colectivo de jóvenes encabezados por Ronald Hernández, director ejecutivo de QuéParió!, que se reconoce como una comunidad donde “nos burlamos de todo”.
En una de sus cuentas, @Pinche.Bolillo, sin embargo, mostraron lo contrario al difundir un video de apenas dos minutos que sacude profundamente al describir, sin planteárselo, la sociedad distópica en la que sin desearlo nadie, probablemente, vivimos.
El video se hizo viral, pero no tanto por la fuerza de su cuenta –de hecho, apenas si superaba las 20 mil visualizaciones hasta ayer–, sino porque, en una iniciativa que permite múltiples lecturas, fue reproducido por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y enviado a sus cuatro millones y medio de seguidores en su cuenta de Instagram.
Infantino simplemente lo colocó en la pista que lo llevó al mundo, con una simple frase:
“¡Viva México!”.
- ¿Qué le impactó?
Las imágenes en el video combinan la alegría mexicana por el Mundial, su música, su hospitalidad, la hermandad en torno a un balón tricolor, con aquellas de desaparecidos, protestas sociales, plantones, incertidumbres y miedos.
Ese México partido en dos, descrito con precisión por @Pinche.Bolillo, tiene un mensaje motivador y de choque a las conciencias.
“Qué hermoso eres feliz, México”, arranca con un tono de tenor.
Y no, no es que no nos importen los problemas, no es que no nos importen los maestros, los desaparecidos, la violencia y todo lo que nos duele.
Es que estamos cansados.
Tan cansados, tan acostumbrados a las malas noticias, a los pleitos, a los discursos, a los políticos, a las tragedias, que nos surgió una excusa para sonreír otra vez.
“Nos urgía un mes para escapar, para ilusionarnos, para volver a discutir por algo que no fuera política, para volver a abrazar a desconocidos, nos urgía un mes para volver a creer".
Porque qué bonito te ves así, México, con banderas, lleno de vida, lleno de ruido, lleno de extranjeros descubriendo lo que nosotros llevamos años olvidando, que este país tiene un corazón enorme.
Porque sí, México es muchas cosas, es complicado, es injusto, es caótico, pero también es alegre, es hospitalario, es amigo, es esa casa donde siempre cabe uno más, es ese desconocido que te invita una cerveza, es ese vecino con el que te peleas todo el año y con el que terminas abrazado cuando cae un gol.
Y quién sabe, tal vez esto no cambie nada, tal vez cuando termine el Mundial los problemas ahí sigan.
Pero tal vez, solo tal vez, nos quede algo de esa unidad y de esa empatía, algo que nos ayude a recordar que el dolor del otro también es nuestro, algo que nos ayude a entender que compartimos mucho más de lo que nos divide.
Porque México es hermoso cuando está feliz y tenía muchísimo tiempo sin verlo feliz.
El contenido del video es un contrapunto poderoso, el Mundial no resolverá nuestros problemas estructurales, ni los conflictos sociales, no desaparece a los desaparecidos ni acalla para siempre las protestas por los problemas que se arrastran sin solución.
No es un punto y aparte, sino una pausa para respirar, Mexicanas y mexicanos han estado demostrando que son mucho más que sus políticos, y que el país les pertenece aunque quieran arrebatárselo.
Es un mensaje para la clase política que no ha dejado de hundirnos en la polarización durante este siglo, no surgió con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, maestro de la división y el resentimiento, porque los factores que la alimentan, como la desigualdad, el clasismo y el racismo le metabolizan.
Él fue, sin embargo, su principal arquitecto desde mediados de los 90, cuando dividió a la sociedad en Tabasco al perder la gubernatura.
Tabasco no volvió a ser como antes, pero la pesadilla nacional no es patrimonio de él, sino una responsabilidad colectiva.

