El "Averno" Maya revela sus secretos: recuperan fósil humano de 8,000 años

El hallazgo en el laberinto de cristal
El descubrimiento tuvo lugar en la zona de Ox Bel Ha, cerca de Tulum.
Los restos se encontraban en un nicho remoto, a unos 200 metros de la entrada y 8 metros bajo el agua, según el arqueólogo subacuático Octavio del Río, la ubicación del fósil sugiere que el individuo no llegó allí por accidente.
"Sabemos que no pudo haber llegado ahí de otra manera más que cuando la cueva estaba seca", explica Del Río.
Se cree que el sitio funcionó como un depósito mortuorio, un sepulcro sagrado diseñado para proteger el cuerpo de los grandes depredadores de la época, como el tigre dientes de sable o el oso chato, que merodeaban la región antes de que el deshielo de la última glaciación inundara el sistema.
Un rompecabezas de ADN
Aunque solo se ha recuperado el 50% del esqueleto —notablemente erosionado por milenios bajo el agua—, el potencial científico es enorme.
Los próximos pasos incluyen:
- Análisis de laboratorio: Para determinar edad, género y posibles patologías.
- Secuenciación de ADN: El objetivo es establecer si existe una filiación genética con otros hallazgos previos, como la famosa "Eva de Naharon" (de 13,700 años).
De la exploración al rescate
Aunque el reporte inicial fue realizado en 2022 por el cartógrafo italiano Alessandro Reato, no fue hasta hace poco que, tras un complejo proceso de gestión ante el INAH, se autorizó la extracción.
El proyecto contó con el respaldo decisivo de Luis Alberto Martos López y un equipo multidisciplinario que incluye biólogos moleculares, hidrogeólogos y antropólogos físicos.
Un ecosistema bajo amenaza
A pesar del optimismo por el hallazgo, Del Río advierte sobre la fragilidad de Sac Actun, designado como uno de los 100 geositios más importantes del mundo, el sistema enfrenta hoy los estragos de la construcción del Tren Maya.
- Contaminación: Se ha documentado la corrosión de columnas metálicas y la salinización del agua dulce.
- Esperanza: Existe la propuesta de crear el área natural protegida "Sistemas Subterráneos de Quintana Roo", lo que podría blindar estos tesoros arqueológicos y el recurso hídrico de la región.
Para el equipo, la misión no termina aquí, del Río ya ha adelantado que existen indicios de, al menos.
