Diez años exigiendo gasolina más limpia

Hasta donde tengo conocimiento, fui la primera persona de Nuevo León en dar a conocer públicamente esa diferencia.
Me correspondió explicarla a la prensa y a organizaciones ciudadanas.
Hasta donde tengo conocimiento, los funcionarios estatales de administraciones anteriores no habían hecho pública esta diferencia ni impulsado acciones para corregirla.
Quizá ni siquiera habían advertido el problema.
La diferenciación de las gasolinas ya aparecía en la norma publicada en 2006, emitida conjuntamente por SEMARNAT, Energía y Economía.
La NOM-016-CRE-2016 la conservó:
- Monterrey quedó con gasolinas B y C, de mayor presión de vapor, mientras que para el Valle de México y Guadalajara se estableció la clase AA, de menor volatilidad.
Una gasolina más volátil se evapora con mayor facilidad.
Sus vapores liberan compuestos que, al reaccionar en la atmósfera, contribuyen a formar ozono y partículas finas secundarias.
El calor favorece la evaporación y hace especialmente importante controlar esta característica del combustible.
Años después se difundió maliciosamente que no había participado en la consulta de 2016.
Aunque el Diario Oficial acredita una consulta formal de 60 días, ésta consistió en publicar el proyecto de norma y recibir comentarios, conforme al procedimiento legal.
El artículo 51 de la entonces vigente Ley Federal sobre Metrología y Normalización establecía la obligación de revisar las normas cada cinco años.
Para cumplir con ese requisito legal se publicaban en el Diario Oficial.
Sin embargo, cumplir con esos procedimientos no significa que se haya promovido una discusión de fondo.
Además hasta donde tengo conocimiento, la CRE no convocó al Gobierno de Nuevo León a reuniones para discutir esta desigualdad.
Lo verdaderamente importante es que la norma de 2016 mantuvo las especificaciones que perjudicaban a Monterrey, una desigualdad que hice pública ese mismo año y cuya corrección he seguido impulsando desde entonces.
Hemos seguido insistiendo desde la sociedad civil y desde el servicio público.
En marzo de 2025, durante la instalación de la Comisión Ambiental Metropolitana, Alicia Bárcena anunció trabajos con Pemex para mejorar las gasolinas de Monterrey y acercar su calidad a la del Valle de México y Guadalajara.
Diez años después de hacer público el problema, seguimos exigiendo su solución.

