El barco pirata arrasa; no tuvo contrincante

Buccaneers está en la gloria y bien merecido. Hoy levantan el Vince Lombardi por segunda vez en su historia y de la mano de Brady Bowl, quien suma siete títulos y cinco como Más Valioso.
Los ‘‘piratas’’ se concentraron y no permitieron a Patrick Mahomes hacer nada. La defensa de Tampa Bay dio la pauta para que la ofensiva comenzara con su concierto.
En la primera mitad aún había esperanzas, pero llegando el tercer cuarto y al ver cómo le soltaban pases a Mahomes, el desastre era evidente.
Los números son fríos, pero esta vez demuestran la pobreza del perdedor.
Kansas City se achicó de manera increíble, simplemente no fueron al Súper Bowl.
Del otro lado, la leyenda. Tom Brady, a sus 43 años, consiguió su séptimo anillo de Súper Bowl. Más títulos que cualquier equipo. ¡Es histórico!
Fue factor, demostró su experiencia y que sus años no han marcado una baja de juego, al contrario; todavía lo que nos espera si regresa la próxima temporada.
PRIMERA MITAD
Castigos, castigos… siete infracciones en contra de los Chiefs marcaron los primeros 30 minutos de juego.
Así no se puede pensar en la victoria. He de aclarar que fácil tres de esas infracciones fueron rigoristas y por eso siempre viene a la mente esa idea de querer beneficiar a "Tompa" Brady y sus equipos.
Pero los hechos:
Las defensas fueron dando la nota en los primeros 10 minutos de juego, fue Kansas City quien logró los primeros tres puntos. Así se rompía el cero del Súper Bowl LV.
A los 37 segundos de que terminara el primer cuarto una ‘‘combinación patriota’’, Brady-Gronk, se hizo presente para que Tampa Baya sumara sus primeros puntos y se fuera arriba 7-3.
Los ‘‘quitarisas’’ comenzaron a caer y –por lo tanto– los problemas para los Chiefs quienes comenzaron a regalar terreno de juego y oportunidades para que les anotaran.
Y aunque en una cuarta y centímetros lograron detener a Brady y compañía, la ofensiva de Mahomes estaba sin moverse.
Llegaron 14 puntos más antes de irse a medio tiempo. La anotación más dolorosa fue la del último minuto. Dos castigos de Chiefs marcaron la diferencia.
Si después de esto Andy Reid no les gritó en el vestuario a su defensa, mejor que no sea coach.


