EN CUALQUIER lugar del mundo, una acusación de que se usó dinero del crimen organizado para una campaña presidencial de quien sea que haya ganado, bastaría y sobraría para solicitar una investigación seria, renunciar temporalmente y ponerse a disposición de las autoridades judiciales.
O cuando menos, para que la opinión pública de los ciudadanos repudiara al mandatario que se haya asociado con delincuentes para acceder al poder.
Pero aquí, ni eso, la gente sigue creyendo y aplaudiendo al régimen en el poder y favoreciendo con sus preferencias electorales a quien seguiría sus pasos...

NO SABEMOS por qué, quizá porque poca gente se informa de política, que solo se entusiasme con los partidos futboleros, o las noticias frívolas de sus artistas favoritos, o porque mayoritariamente la población sufre del síndrome de Estocolmo, donde las víctimas se enamoran de sus secuestradores.
Lo que sea, luego que la DEA denunció que grupos criminales intervienen en los procesos electorales y las investigaciones de un periodista galardonado con premios Pulitzer, donde comprueba que en las campañas de AMLO y de Morena, han intervenido los malandros, uno pensaría que se podría bajar la aprobación del régimen en el poder.
Pero no. Al revés.
Hay más gente que aprueba la gestión de AMLO y que votaría para sucederlo a Claudia Sheinbaum...

Y, SIN embargo, se mueve...
EN ANIMAL Político, el analista Rubén Aguilar Valenzuela, escribe: De manera anónima, integrante de un partido en Jalisco, responde a preguntas sobre cómo interviene el crimen organizado en los procesos electorales.
Sus respuestas valen también para otros estados:
- ¿El narcotráfico tiene una influencia en las elecciones? Al cien por ciento, en el momento de elegir candidatos, en el momento de registros.
