¿Estamos acaso ante el futuro de la música?

Recientemente tuve la oportunidad de escuchar una propuesta musical bastante incómoda pero interesante, una que claramente pudiera convertirse en la antesala de lo muchos aseguran será el futuro de la música.
Me refiero a la propuesta musical de la banda Angine de Poitrine, dúo canadiense de rock experimental originario de Quebec, que claramente rompe con muchos de los moldes tradicionales, al igual que con la hegemonía del sistema tonal occidental de 12 notas, sustituyéndolo por un modelo de microtonalidad que utiliza 24 notas por octava.
Sin entrar mucho en el detalle técnico, imagine que la música es una escalera y que lo que escuchamos en la radio divide una "octava musical" en 12 escalones (que serían las teclas blancas y negras del piano); ahora, lo que hace este modelo de microtonalidad, es añadir un “escalón” justo en medio de los escalones existentes, pasando de 12 a 24 “escalones” o notas en dicha octava.
Resulta, que ahora tenemos el doble de notas musicales para expresar el color de nuestra música, que ciertamente para un oído no acostumbrado a escucharlas, pudieran sonar un poco desafinadas al principio; sin embargo, al nuestro cerebro acostumbrarse a las mismas, nos permitirían escuchar melodías más fluidas y texturas mucho más humanas y naturales.



