¿Explotan los teléfonos celulares?

Sería imposible pensar que Apple, uno de los imperios modernos, y las demás compañías internacionales que fabrican teléfonos celulares, ponga en riesgo de explotar a una de las cientos de millones de personas en todo el mundo que han comprado sus equipos.
Hace poco tuve un incidente con un teléfono celular que se cayó de una altura considerable, y una persona nos comentó que tuviéramos cuidado, porque podía explotar, recomendación que me pareció, al considerar esto desde un punto de vista de sentido común, exagerada, ya que si esto ocurriera, se reportarían cientos de explosiones cotidianamente de celulares que se caen, que se atropellan, que se abren para arreglar, o que simplemente fallan por alguna razón.
EL VOLTAJE, EL VOLTAJE
Sí se han reportado casos de explosiones de teléfonos celulares cuando están cargándose directamente a la corriente eléctrica, como el de una niña que dejó así cargándose debajo de su almohada su teléfono celular para dormirse escuchando música, pero habría que analizar el voltaje donde ocurrió ese lamentable suceso, las características del equipo telefónico en cuestión, así como la procedencia de sus piezas.
Pregunté a expertos tanto de Apple como de la compañía telefónica AT&T si esto podía ocurrir, que explotara un teléfono celular por golpearse, y en ambos casos la respuesta fue negativa.
La presente reflexión también podría utilizarse para analizar la prohibición de usar teléfonos celulares en las gasolinerías, ya que considerando ésta seguridad que ya se corroboró, tampoco debería existir riesgo de generación de una chispa eléctrica en estos equipos telefónicos, lo que pondría en riesgo la seguridad de una gasolinería.
PENSÁNDOLO BIEN
Pero considerando el fenómeno que existe en muchos países, sobre todo de Latinoamérica, de utilizar componentes de celulares no autorizados por las compañías oficiales de celulares, de repararlos y modificarlos por personas no certificadas, aún siendo expertas, lo cual ya se está intentando regularizar en la presente administración, y por la utilización de fuentes de energía no confiables para recargar dichos teléfonos celulares (diablitos), creo que SÍ es mejor que las gasolinerías de todo México prohíban el uso de teléfonos celulares a los conductores y pasajeros de los automóviles mientras cargan gasolina.
Finalmente, también al respecto de la regularización de los teléfonos celulares para garantizar su seguridad física, conviene analizar lo importante que resulta controlar la procedencia de todos los equipos celulares que existen en México.