Fanfarronadas
Los resultados de la prueba PISA, que dio a conocer este martes la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, provocaron una fuerte reacción en el mundo por la regresión en el conocimiento y la comprensión de matemáticas, ciencia y lectura.
Jóvenes en 76 países perdieron tres cuartas partes del año en aprendizaje en matemáticas.
Algunas naciones, como México, tuvieron su peor caída desde que se realiza esta prueba en jóvenes de 15 años, hace dos décadas.
En Francia, donde el ciudadano ordinario lee 16 libros al año, es un escándalo.
“Nadie entendería que el ministro de Educación no reaccionara ante estos preocupantes resultados”, apuntó el influyente Le Monde en su editorial.
“No es donde uno quisiera estar”, comentó Tracey Burns, la jefa de investigación del Centro Nacional de Educación y Economía de Estados Unidos al The New York Times. Estas cifras, señaló en el contexto español el editorial institucional de El País, el periódico más influyente en lengua hispana, alertan sobre la necesidad de reforzar con docentes y recursos los centros con mayores necesidades por razones económicas o de diversidad.
En todas partes sonaron las alarmas por estos resultados de la prueba, que se aplazó un año para dar un poco más de tiempo al mundo para normalizar sus programas educativos tras la pandemia de covid-19, que fue un factor de la regresión educativa, pero que, de acuerdo con la OCDE, sólo podría atribuírsele de manera parcial.
Varios gobiernos y sociedades se preguntaron ayer qué falló y qué tienen que revisar para revertir el rezago, pero hubo uno que minimizó la radiografía: Andrés Manuel López Obrador.

