Fracaso total: México cae ante Italia y se despide de LA 2028

Tras caer estrepitosamente 9-1 ante Italia, la novena dirigida por Benjamín Gil no solo quedó fuera del Clásico Mundial, sino que perdió su boleto directo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El "Coco" europeo vuelve a aparecer
Italia reafirmó su dominio histórico sobre el Tri en este certamen (marca de 3-0).
El verdugo principal fue Vinnie Pasquantino, quien castigó al pitcheo mexicano con tres cuadrangulares, por su parte, el abridor de Grandes Ligas, Aaron Nola, silenció los bates aztecas durante cinco entradas, permitiendo apenas cuatro hits y recetando cinco ponches.
Estado del Grupo B:
- Italia: 4-0 (Líder invicto)
- Estados Unidos: 3-1 (Clasificado)
- México: 2-2 (Eliminado)
Crónica de una eliminación dolorosa
El encuentro se inclinó temprano a favor de los europeos, mientras Italia anotaba de forma constante en casi todos los episodios, México se vio errático tanto en el montículo como en el campo:
- Poco bateo: La ofensiva estuvo "seca" durante gran parte del duelo.
- Errores defensivos: Un mal fildeo de Jarren Duran en el segundo inning permitió que la ofensiva italiana tomara confianza.
- Pitcheo castigado: El abridor Javier Assad cargó con la derrota tras permitir dos carreras limpias en cuatro entradas.
Dato Clave:
México solo pudo evitar la blanqueada con una solitaria carrera en el séptimo inning, un esfuerzo insuficiente para revertir el 5-0 que ya pesaba en la pizarra desde la salida de Nola.
Adiós al sueño olímpico
Este resultado representa un doble fracaso, a diferencia de la edición pasada donde México alcanzó el tercer puesto, esta vez las consecuencias son a largo plazo:
- Sin invitación a LA 2028: Al reducirse a 6 los cupos olímpicos, México necesitaba llegar mínimamente a Semifinales para asegurar su lugar como uno de los mejores de América.
- Sin repechaje: Los torneos clasificatorios restantes (Premier 12 y el Evento Final) están reservados exclusivamente para naciones de otros continentes (Asia, Europa, Oceanía y África).
La falta de profundidad en la rotación de abridores y la ausencia de bateo oportuno terminaron por sentenciar el plan de Benjamín Gil.

