Morena, un gobierno roto

En la confrontación oficial entre el gobierno de Donald Trump y el crimen organizado de toda América Latina, empezando por los más fuertes, México.
Se han visto descubiertos muchos datos, eventos y personajes que desgraciadamente involucran no solo a los criminales comunes, sino que se está develando un nuevo concepto que ha crecido ampliamente en estos últimos 7 años, los narcos políticos.
Las cosas por su nombre.
Políticos que protegen, encubren, solapan y son cómplices en muchos de sus actividades en respuesta a negociaciones anteriores para colocar y mantener a cierta elite en el poder gubernamental y las instituciones que convengan a ambas partes.
A pesar de ser de todos conocidos no solo por los comentarios o evidencias que se han encontrado tanto en territorio nacional como en el extranjero, comúnmente llamadas, y lo pongo entre comillas pues ella lo niega, la palabra “PRUEBAS”, la presidente se desgarra las vestiduras para negar dichas afirmaciones y defender lo indefendible por una relación de no afectar a quien se ve claramente que señalan estas pruebas, el expresidente Andrés Manuel López Obrador o pudiera ser por ser cómplice de estos hechos que llegaron para cubrir gran parte de los costos de las elecciones pasadas.
El tema de Morena desde hace ya un sexenio se enfrasco en poder controlar las instituciones que nos daban certidumbre y equilibrio entre los poderes, todo perfectible claro, pero nunca tan descarados a proteger a una sola persona con un cinismo y una ambición ya imperdonable.
Ernestina Godoy encabeza la fiscalía general de la República, responsable de llevar las acusaciones a buen término judicial para un juicio posterior.
Una de las principales obligaciones de ella, es la investigación para reunir pruebas suficientes para poder proseguir a un juicio legal y correcto.
Pero ahora parece ser que se ocultan las pruebas o sencillamente no se llevan a cabo las investigaciones aún y cuando se debe de hacer de oficio, es decir sin ni siquiera necesidad de una denuncia.
Así muchos ejemplos como el de Ernesto Ruffo, ex gobernador de Baja California, que se encuentra en investigación, no defiendo a nadie, pero si exijo se le dé el trato legal correspondiente, y nos ser detenido y encerrado sin pruebas ni debido proceso.
En cambio, gente como Ruben Rocha Moya, Insunza, Americo Villarreal, Mario Delgado, etc., etc., etc. con amplios expedientes criminales no se les ha tocado ni con el pétalo de ninguna mañanera.
Muy interesante.
En nosotros, la ciudadanía, está la decisión si queremos más de esto de Morena que a todas luces esta rodeada de elementos del crimen organizado.
la única verdad que les conozco es la frase “NO SOMOS IGUALES”, efectivamente ellos son mucho pero mucho peor.
Seamos un pueblo inteligente, que sabe lo que quiere y exige lo que se le prometió.
Seguridad, crecimiento, infraestructura que, si funcione, un gobierno que gobierne
y no que se dedique a negocios que no sabe hacer.
Un gobierno que respete la constitución que prometieron defender.
Un gobierno de instituciones y equilibrio entre los poderes
Despertemos con análisis y cultura cívica,
¡por nosotros, por nuestros hijos, por México!
Este es un mensaje para que

