Gracias por tanto, Nena Delgado
Me cuentan que fue mi abuelo, Jesús Garza Hernández -conocido como “Don Chucho el de Codazos” por su popular programa diario en el entonces Canal 3 de Monterrey- quien la invitó a participar en los recordados anuncios de las tiendas de ropa El Capricho.
Aquellos comerciales, hoy parte de la memoria colectiva regiomontana, cerraban con la inolvidable frase:
"Lindo Capricho, Capricho de verdad".
Ahí, mostraba su talento. Y así, desde aquellos días de televisión local y humor directo, comenzó la historia de una mujer que se convertiría en ícono del teatro popular de Nuevo León.
El siguiente fragmento del popular programa "Codazos", fue transmitido por el Canal 3 de TV de Monterrey, hace 61 años. Es una Joya, como el refresco embotellado que lo patrocinaba:
Trinidad “Nena” Delgado Valero, que nació en Salinillas, Anáhuac, Nuevo León, no necesita presentación entre los amantes del teatro en Monterrey.
Su nombre es sinónimo de tablas, pasión escénica y un humor que retrata como pocos la esencia de nuestra cultura norteña.
Actriz, guionista, productora y formadora de generaciones, la Nena Delgado ha dedicado más de 60 años de su vida a hacer reír, reflexionar y conmover a los regiomontanos con historias que nacen del pueblo y vuelven a él transformadas en arte.
Cuando leí por primera vez "Cien años de soledad", de Gabriel García Márquez, a mis 18 años, descubrí el realismo mágico, ese estilo literario que entrelaza lo cotidiano con lo extraordinario, reflejando una visión del mundo profundamente ligada a las creencias populares y la identidad latinoamericana.


