El hartazgo ciudadano que la política no puede ignorar

Miguel Botello DETONA® En Nuevo León hay un sentimiento que comienza a crecer con claridad y ya no es silencioso. 

Por Miguel Botello
Miguel Botello
Foto tomada de la red.
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No es solo inconformidad política. 

Es algo más profundo: hartazgo.

Hartazgo frente a una clase política que parece incapaz de entender el momento que vive la sociedad. 

Hartazgo frente a escándalos que aparecen, se discuten unos días y luego desaparecen sin consecuencias visibles. 

Hartazgo frente a la sensación de que las leyes y reglas son estrictas para el ciudadano común, pero flexibles para quienes ocupan posiciones de poder. 

Los ejemplos no son pocos. Contratos cuestionados, conflictos ambientales que involucran intereses políticos, chantajes y decisiones públicas que terminan rodeadas de sospecha. 

Los casos que se han hecho del dominio público las últimas semanas (señalamientos claros de corrupción, declaraciones en medios y redes sociales aceptando intermediaciones de “cobros en efectivo” entre personajes políticos hacia empresas privadas, las declaraciones de cámaras empresariales señalando un hostigamiento en sus actividades por parte de los distintos niveles de gobierno y los pleitos públicos entre políticos de distintos partidos han alimentado la percepción de que el sistema sigue funcionando bajo una lógica donde la rendición de cuentas rara vez llega a fondo. 

Y cuando la corrupción se percibe como un fenómeno tolerado, el daño no es solo administrativo. Es social y su efecto es letal:

  • La confianza pública se erosiona.
  • La credibilidad institucional se debilita.
  • La distancia entre ciudadanos y gobierno se vuelve cada vez más amplia.

Ese es el verdadero riesgo

Porque cuando la sociedad pierde confianza en sus instituciones, comienza a buscar respuestas fuera de ellas. 

Se instala el cinismo, la resignación o la polarización permanente

Ninguna de esas rutas fortalece a una democracia. 

Nuevo León históricamente ha tenido una cultura distinta. 

Una cultura productiva, exigente, crítica. 

Una sociedad que valora el esfuerzo, la transparencia y la responsabilidad pública. 

Por eso el contraste actual genera tanta irritación: el estándar ciudadano es más alto que el estándar político

El próximo proceso electoral inevitablemente estará marcado por este sentimiento. 

No bastará con prometer eficiencia administrativa ni con presentar discursos atractivos. 

El tema de fondo será otro: la integridad del liderazgo que aspire a gobernar

La ciudadanía ya no observa únicamente la capacidad de comunicar o de posicionarse mediáticamente. 

Empieza a observar algo más esencial: la congruencia. 

  • ¿Quién puede hablar de desarrollo cuando hay conflictos de interés?
  • ¿Quién puede hablar de instituciones fuertes cuando las prácticas son débiles y sin transparencia?
  • ¿Quién puede hablar de futuro brillante y prometedor si se carga con las inercias del pasado?

Esas preguntas no tendrán respuesta hasta que la ciudadanía reviente y lleve irremediablemente a este gran Estado al cambio de rumbo. 

El hartazgo contra la corrupción no es una moda momentánea; es una señal de madurez social. 

Es la evidencia de que la ciudadanía ya no quiere convivir con el deterioro ético como si fuera una condición inevitable del poder. 

Por eso el debate político que viene debe elevarse. 

No solo en términos de propuestas técnicas, sino en términos de integridad pública

Nuevo León necesita liderazgos que entiendan que la confianza no se construye con discursos, sino con conducta. 

Que entiendan que la transparencia no es una estrategia de comunicación, sino una forma de gobernar. 

Que entiendan que el poder público es una responsabilidad temporal, no un patrimonio personal. 

El estado tiene todo para avanzar hacia una etapa más madura de su vida institucional. 

Tiene sociedad crítica, sector productivo fuerte y ciudadanía cada vez más informada. Pero esa evolución exige algo fundamental: liderazgos capaces de responder al nivel de exigencia social. 

En el momento que el hartazgo ciudadano se vuelva conciencia colectiva, la política tiene solo dos caminos:

  • Puede ignorarlo… y pagar el costo tarde o temprano.
  • O puede entender que ha llegado el momento de elevar el estándar ético del poder público. 

Y es aquí, en esa decisión, donde se definirá buena parte del futuro político de Nuevo León.

Porque al final, las sociedades no solo juzgan a sus gobiernos por lo que prometen. Los juzgan por lo que toleran.

Por todo lo anterior: Menos ruido y Más rumbo.
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Miguel Botello
Miguel Horacio Botello Treviño nace en Monterrey, N.L., el 4 de enero de 1967. Obtuvo el título profesional de Licenciado en Economía y el grado de Maestro en Ciencias Administrativas, con especialidad en Finanzas, en el ITESM Campus Monterrey. En la Universidad Autónoma de Nuevo León es pasante de la Maestría en Administración Pública, con especialidad en Finanzas Públicas. Su formación académica se ha complementado con diversos cursos tomados en instituciones especializadas nacionales e internacionales en rubros como Finanzas, Gestión de Calidad, Aplicación de Políticas Públicas, Seguridad en Instituciones Educativas y otros. Trayectoria Profesional: El Mtro. Botello se ha desarrollado profesionalmente los últimos 13 años en la Administración y el Servicio Público, de mayo de 2024 a la fecha como consultor y asesor en asuntos de gobierno, políticas públicas y de relaciones interinstitucionales en los tres niveles de gobierno: Federal, Estatal y Municipal. En el Estado de Nuevo León colaboró de noviembre de 2021 a abril de 2024 como Director de Planeación y Evaluación en el CONALEP en Nuevo León; como Consultor independiente en relaciones con Gobierno de febrero 2020 a octubre de 2021; en el Gobierno Federal de diciembre de 2017 y hasta finales de enero de 2020 colaborando en la Autoridad Federal para el Desarrollo de las Zonas Económicas Especiales/Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec en donde tuvo el cargo de Director General de Permisos, Asignaciones y Autorizaciones; adicionalmente coordinó los esfuerzos en materia de Seguridad Pública por parte de la Autoridad Federal con los tres niveles de gobierno, participando activamente en los grupos de coordinación operativa en los Estados definidos como Zona Económica (Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Tabasco, Campeche y Yucatán). En términos de la coordinación también destaca la activa gestión y negociación con la SEGOB y la SEMAR para lograr consensos que permitieran una mejor distribución de recursos en materia de seguridad para las Zonas Económicas Especiales. Anteriormente, en el período de 2011-2016 colaboró como Secretario Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública en el Gobierno del Estado de Oaxaca encabezado por el Gobernador Gabino Cué Monteagudo. Entre sus aportaciones destacan: liderazgo y habilidad estratégica en negociaciones de alto nivel en Seguridad Pública, Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, resolución de conflictos, ejecución y seguimiento de acuerdos del Consejo Estatal de Seguridad Pública, coordinación de estudios especializados, supervisión de cumplimiento de protocolos y correcta aplicación de recursos federales para seguridad pública, además de la coadyuvancia con la Auditoría Superior de la Federación. En el ámbito privado cuenta con una amplia trayectoria dentro del medio financiero. Trabajó en Casa de Bolsa Prime, S.A. de C.V., Multivalores S.A. de C.V., Casa de Bolsa y en GBM, Grupo Bursátil Mexicano S.A. de C.V., Casa de Bolsa. Posteriormente ingresó a Impulsora de Servicios Corporativos S.A. de C.V. y fue socio-director en FINEST, Finanzas Estratégicas S.C. Más adelante se desempeñó como director de finanzas y tesorería en Consorcio Inmobiliario Santos S.A. de C.V. y socio en PROFITS Estrategia y Consultoría Internacional. Ha participado en proyectos de seguridad y tecnología en Tabasco y Villahermosa, además de representar en México a Military Spare Parts France. Ha sido miembro del Consejo Consultivo de Desarrollo del Centro Bursátil Monterrey, instructor autorizado por la CNBV, CONSAR y MEXDER, además de catedrático por cerca de 23 años en el ITESM, el Instituto de Especialización para Ejecutivos, la Universidad Mexicana del Noreste y la Universidad de Monterrey. Otras actividades incluyen la presidencia del Consejo Consultivo Ciudadano de Finanzas y Tesorería Municipal de San Pedro Garza García, N.L. (2005-2007), miembro del Consejo Municipal de Desarrollo Social, y parte de la planilla encabezada por Tatiana Clouthier en 2008. En 2010-2011 fue director general de la Fundación Equidad y Progreso en Nuevo León, en apoyo a la candidatura presidencial de Marcelo Ebrard Casaubón. Ha sido analista y comentarista financiero en prensa, radio y televisión: conductor del programa Línea Financiera (TV Azteca), colaborador en MVS Radio, y articulista en El Norte, Reforma, The Dallas Morning News y actualmente en Monitor Político.