La historia de México ha sido una lucha constante contra la adversidad
Nuestra historia está escrita con sangre, esfuerzo y sacrificio.
Sin embargo, después de dos siglos de construcción republicana, la pregunta es inevitable: ¿qué hicimos con ese legado?
Hoy vemos el debilitamiento de instituciones, la expansión de la pobreza, el deterioro de la educación, la crisis de seguridad y el avance del crimen organizado sobre amplias regiones del país.
Lo más preocupante no es solamente lo que ocurre desde el poder, sino la indiferencia con la que muchos observan el deterioro nacional.
Las naciones no se pierden únicamente por culpa de sus gobernantes.
También se pierden cuando sus ciudadanos renuncian a defenderlas.
Cada generación recibe un país como herencia y tiene la obligación de entregarlo mejor de como lo recibió.
La gran pregunta de nuestro tiempo es simple y brutal: cuando las futuras generaciones juzguen esta etapa de nuestra historia.
- ¿Qué dirán de nosotros?
- ¿Que defendimos la República o que permanecimos en silencio, mientras se desmoronaba?



