Historia del Chile en Nogada

Alrededor de él se han construido mitos que se han repetido de generación en generación y que perduran hasta nuestros días.
- Pero, ¿de dónde surge este manjar?
- ¿Fueron las monjitas de Santa Mónica las responsables de su creación?
- ¿Qué papel jugó el primer emperador de México?
- ¿Cómo surgió el chile poblano que es la base de esta exquisitez?
- ¿Por qué forma parte del patrimonio cultural de nuestro país?
Para contestar a estas preguntas es necesario recurrir a una fuente confiable de la cultura poblana.
Por ello es importante la entrevista que en el año 2018 se le realizó al investigador Eduardo Merlo Juárez y que nos da pistas de la respuestas a estas cuestiones.
Puebla fue fundada por españoles y en particular el chile en nogada en más de un 90% es de origen español lo que se comprueba a través de sus ingredientes que se utilizan en su preparación.
Así por ejemplo, las frutas que forman el relleno como es el caso de la manzana fueron traídas de España.
Se le denominan comidas criollas porque nacieron en el “nuevo mundo” de padres europeos.
Un aspecto a destacar aquí es que se trata de comidas que tienden más hacia lo dulce que a lo picante como es el caso del mole poblano.
Uno de los mitos más conocidos sobre el chile en nogada es que fue creado para el primer emperador de México Agustín de Iturbide.
Se dice que las monjitas del Convento de Santa Mónica lo inventaron para homenajear al emperador que acababa de consumar la independencia.
Pero Eduardo Merlo nos indica que este platillo bañado en salsa de nuez había sido creado al menos unos 100 años antes y que existen documentos que lo prueban.
Además la complejidad de su elaboración implica que no era algo que se pudo realizar de un día para otro, sino que llevó varios años su proceso de consolidación.
Esto me recuerda la canción El Mole que escribió Virulo y que narra de forma satírica cómo las monjitas “crearon” el mole y el choque cultural que fue para él como cubano cuando lo probó.
Lo que sí sucedió, según Merlo, es que el 2 de agosto de 1821 entró triunfalmente Iturbide a Puebla y para celebrarlo el obispo le encargó al Convento de Santa Mónica que realizara uno de los postres en dicha celebración.
En ese entonces los banquetes eran de hasta 20 tiempos por lo que los chiles en nogada rellenos de fruta fueron uno de los platillos que se sirvieron al final como un postre, no como platillo fuerte.
Pero fue tal su aceptación y dulzura que el chile con sus tres colores (granada, nogada y perejil) se fue quedando en el corazón y en la mente de los mexicanos.
Otro aspecto importante a destacar en esta historia es el origen del chile poblano.
Resulta que el chile poblano tiene su origen en México con el chile llamado chilaca.
El chile chilaca es una variedad que se caracteriza por ser alargado, delgado y ligeramente retorcido.
La chilaca se llevó de América a a España y allá se mezcló con el pimiento que era originario de África, según narra Eduardo Merlo.
Esta fusión entre la chilaca y el pimiento dio como resultado el chille poblano que regresa a nuestro país y que incluso se le llama “tornachile”; creando una increíble historia de migración y mezcla cultural que da pie a un chile que consideramos actualmente muy mexicano.

