¡Wow!

El dilema de Naupan: ¿inclusión laboral o precarización transnacional?

La reciente colaboración entre Adidas y la empresa social mexicana Someone Somewhere prometía ser el modelo ideal de negocio con impacto social: 150 artesanas nahuas de Naupan, Puebla, bordando a mano los detalles de las camisetas de la Selección Mexicana para el Mundial. 

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Por Redacción DETONA
Camisetas del Mundial de México
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Sin embargo, lo que inició como una campaña de aplausos terminó dividiendo a la opinión pública entre acusaciones de explotación y la defensa del empleo local.

1. La chispa del escándalo: denuncias en redes sociales

El conflicto estalló cuando la activista e influencer Luz Valdez lanzó duras críticas a través de sus plataformas (con más de 1.3 millones de seguidores). 

Valdez acusó a las marcas de "lavado de imagen" y explotación cultural, basándose en testimonios anónimos de artesanas y extrabajadores.

Las acusaciones principales:

  • Salarios insuficientes: Se denunció un pago de 36 pesos ($2.06 USD) por hora, cifra por debajo del salario mínimo mexicano, para prendas que se venden hasta en $285 USD.
  • Condiciones laborales precarias: Falta de mobiliario ergonómico, tiempos de comida restringidos de una hora y desabasto de insumos básicos en los talleres.
  • Pérdida de identidad: Obligación de aprender puntadas contemporáneas en lugar de plasmar sus técnicas tradicionales.

"El opresor no sería tan fuerte si no tuviera cómplices entre los oprimidos".

— Luz Valdez, citando a Simone de Beauvoir, al responder a la defensa de las marcas.

2. La voz del taller: la versión de las artesanas

Al contrastar la polémica en el propio municipio de Naupan (a más de 1,500 metros sobre el nivel del mar), la realidad percibida por las más de 25 mujeres que trabajan en el centro cultural resultó ser drásticamente opuesta a la narrativa de las redes sociales.

Para las bordadoras consultadas, el proyecto representa una oportunidad económica inédita en la región:

  • Flexibilidad y conciliación: Las artesanas destacan la libertad de horarios, clave para madres solteras o jefas de familia.
  • Alternativa al campo: El fin del proyecto mundialista implica regresar al desgastante trabajo agrícola en cultivos de frijol o chile, donde las jornadas son más largas y los ingresos significativamente menores.
  • Desmentido a las quejas: Las trabajadoras afirmaron recibir incentivos por eficiencia y negaron las restricciones denunciadas por la activista.

Si la gente que comenta se tomara el tiempo de venir a platicar con nosotras, se daría cuenta de que no estamos siendo explotadas, señaló Betty Alonso, de 28 años, reflejando el temor colectivo a que la mala publicidad ahuyente a futuros compradores.

3. Radiografía de las cifras y el modelo de negocio

El núcleo de la discusión radica en cómo se calcula el valor del trabajo artesanal frente al mercado corporativo.

Ingresos por hora

  • La postura corporativa y datos reales: Según las nóminas revisadas directamente con la dirección, el pago base por hora supera los 36 pesos, además, este monto se complementa con bonos adicionales por eficiencia, tareas administrativas y capacitación.
  • La postura de activistas y detractores: Existen testimonios aislados que aseguran que se les paga entre $6 y $8 USD por cada camiseta terminada, dado que cada pieza puede requerir hasta ocho horas de trabajo, esto se traduciría en un pago real de apenas 75 centavos de dólar por hora.

Estatus Legal

  • La postura corporativa y datos reales: Las artesanas están registradas legalmente bajo el esquema de proveedoras independientes y no como empleadas directas, este modelo contractual exime a la compañía de la obligación de otorgar prestaciones fijas de ley.
  • La postura de activistas y detractores: Se critica fuertemente este vacío legal, señalando la total ausencia de seguridad social para las trabajadoras y el hecho de que los contratos fueron firmados sin la guía ni asesoría de un abogado.

Regularidad del trabajo

  • La postura corporativa y datos reales: Al ser una empresa con certificación B Corp, su meta es la inserción comercial sostenible, para asegurar un volumen constante de pedidos, adaptan los bordados a productos modernos y de alta demanda como playeras o sudaderas.
  • La postura de activistas y detractores: Antiguos empleados de la organización reportan que el trabajo es muy intermitente, esto provoca que los ingresos mensuales de las artesanas sean sumamente inestables, fluctuando drásticamente entre los $35 y los $350 USD al mes.

Certificación B Corp enfocada en la inserción comercial, el rediseño hacia productos modernos (playeras, sudaderas) busca asegurar volumen.

Exempleados reportan ingresos muy variables (de $35 a $350 USD mensuales en 2024) debido a la intermitencia de los pedidos.

Un análisis bajo los estándares del Instituto de Investigación Anker sugiere que, trabajando una jornada de 40 horas semanales bajo el esquema de Someone Somewhere, las artesanas percibirían ingresos superiores al salario digno calculado para las zonas rurales de México. 

No obstante, las activistas sostienen que la compensación económica debería indexarse al valor publicitario que la imagen de estas mujeres aporta a gigantes como Adidas, IKEA o Delta Air Lines, beneficio por el cual actualmente no reciben regalías.

4. La respuesta institucional y el debate sobre el paternalismo

La controversia escaló al plano político con la intervención de la Secretaría de Cultura Federal. Durante una visita comunitaria, la funcionaria Marina Núñez Bespalova ofreció talleres gubernamentales para capacitar a las artesanas en la venta directa, evitando intermediarios.

A pesar de reconocer la enorme brecha entre las ganancias de las transnacionales y el pago a las comunidades, Núñez Bespalova hizo un llamado a respetar la autonomía de las bordadoras:

"Hay que dejarse de paternalismos a los que estamos acostumbrados a veces y confiar en que a veces toman la mejor decisión para su grupo, no son menores de edad".