SOMOS, Rosa Icela y el termo

Fernando Belaunzarán DETONA® La novela continúa. El INE anuncia el cambio de sus colores porque, según explicó Guadalupe Taddei, se apropiaron del rosa.

Por Fernando Belaunzarán
Fernando Belaunzaran
Calderón DETONA® aquí.
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Lo curioso es que se refiere a SOMOS, partido de nueva creación al que ellos obligaron a modificar su nombre, su logo y, no se rían, también su color. 

Si ése era el verdadero problema y estaban dispuestos a la mudanza cromática, hubiera sido mejor que lo hicieran antes de rechazarle dos veces la identidad a dicha organización.

Ni la burla perdonan. Hicieron que Somos México se quitara el nombre del país y no permitieron que usara el rosa como fondo del emblema que aparecerá en las boletas. sino solo encapsulado dentro de las letras, pero de cualquier manera se dicen despojados de su color, siendo que no existe prohibición legal de usarlo y que el tono era muy distinto.

De hecho, en las resoluciones del INE y del TEPJF no mencionan siquiera esa “apropiación” que tanto molestó a Taddei.

Quien sí lo mencionó fue la presidenta Sheinbaum, afirmando no solo que es indebido que un partido utilice el color de la autoridad electoral sino señalando a SOMOS por su origen en La Marea Rosa, recordando que en sus movilizaciones gritaban la consigna “el INE no se toca”.

Ya salió el peine, el régimen le está cobrando la factura por aquel movimiento que defendió la división de poderes y la autonomía de la autoridad electoral… cuando todavía existían.

El cambio de color institucional al lila fue decisión unipersonal de la presidenta del INE y no fue consultado con los demás consejeros ni resuelta por el Consejo General; eso sí, la modificación está en consonancia con lo dicho por la titular del Ejecutivo en Palacio Nacional.

El nuevo color recuerda la ajolotización de la Ciudad de México promovida por la jefa de Gobierno Clara Brugada y, por cierto, es muy parecido al del PAZ, el otro nuevo partido que, a diferencia de SOMOS, gravita en la órbita oficialista.

El problema, pues, no fue la coincidencia en sí con el color del instituto, sino que haya sido con una oposición firme e incómoda que reivindica la institucionalidad democrática que se perdió porque la traicionaron los que hoy están sentados y tenían la obligación de defenderla, ejerciendo la autonomía que hoy es letra muerta. 

En ese sentido, puede verse como afortunado el cambio de color, pues el INE actual es muy distinto a los anteriores y no haría que salieran en su defensa cientos de miles de ciudadanos que desbordaron calles y colmaron plazas como aconteció con aquella Marea.

Abundan las pruebas de su captura, la más grave es la espuria mayoría calificada que le obsequiaron al oficialismo, pisoteando la Constitución, y que sirvió para que acabaran con la república y la democracia. Resulta sintomático que no muestren ninguna intención de ocultarlo y se olviden de las formas. 

Por primera vez en 30 años acudió al INE la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para atestiguar el inicio del proceso electoral. 

La transición a la democracia expulsó a dicha dependencia de la organización de las elecciones; la restauración autoritaria la trajo de vuelta.

Fernando Belaunzarán
Filósofo por la UNAM, exdiputado federal y analista de la vida pública, con una trayectoria marcada por la defensa de las libertades civiles, el pluralismo democrático y el Estado de derecho.