El gobierno contra Loret y Ciro

Riva Palacio DETONA®  Israel Vallarta, que ganó fama pública por haber sido una de las personas acusadas de secuestro y detenido junto con la ciudadana francesa Florence Cassez en diciembre de 2005, piensa demandar a los periodistas por daño moral.

Por Raymundo Riva Palacio
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Carlos Loret y Ciro Gómez Leyva
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Hay un patrón que preocupa a quienes ejercen la libertad de prensa y a quienes la defienden, que tiene eventos que corren en paralelo. 

Algunos son públicos, como la discusión sobre la Ley de las Audiencias, pero otros se manejan con sigilo para que, envueltos en la secrecía, puedan caminar con éxito a su meta: 

  • Inhibir la libertad de expresión y apoyar demandas contra los periodistas más críticos del régimen de la ‘4T’. 

Este último caso tiene dos objetivos, definidos y escogidos por la Presidencia:

Carlos Loret y Ciro Gómez Leyva, aprovechando la coyuntura de que Israel Vallarta, que ganó fama pública por haber sido una de las personas acusadas de secuestro y detenido junto con la ciudadana francesa Florence Cassez en diciembre de 2005, piensa demandarlos por daño moral.

El caso Cassez tuvo múltiples ángulos e interpretaciones.

Cassez se convirtió en un instrumento electoral del presidente Nicolas Sarkozy, cuya detención provocó un enfrentamiento con el presidente Felipe Calderón, quien se negó a extraditarla a Francia, bajo la Convención de Estrasburgo.

Para que cumpliera su sentencia en una cárcel francesa, y que fue resuelto por sus sucesores, François Hollande y Enrique Peña Nieto, mediante un acuerdo político que incluyó a la Suprema Corte de Justicia, donde el ministro Arturo Zaldívar elaboró el famoso “efecto corruptor” para demostrar que la mediatización de su detención había alterado el debido proceso.

Es cierto que se alteró el debido proceso por parte de Luis Cárdenas Palomino, en ese entonces director general de Investigación de la Agencia Federal de Investigaciones.

Detenido en 2021 por el delito de tortura contra Vallarta y Cassez, entre otros señalados como miembros de la banda de secuestradores Los Zodiaco. 

El “efecto corruptor” de Zaldívar nunca se volvió a utilizar en ningún caso, reflejando la discrecionalidad y el interés político para construir un relato fácil de entender. 

Pero esa argucia parcial entre la Corte y la presidencia peñista ha perseguido a Loret por más de dos décadas, al ser acusado injustamente, hasta la fecha, de haber hecho un “montaje” para incriminarlos.

El coraje de Vallarta contra Loret tiene sus raíces en una transmisión en vivo en su noticiero en Televisa el 9 de diciembre de 2005, donde lo que se difundió no fue un montaje, sino una recreación, que no es lo mismo. 

La imputación de montaje ha sido utilizada para acusarlo de haber engañado a la audiencia, lo cual no existió porque en el momento de la transmisión aparecían en la pantalla los “súper”.

Que son los mensajes que aparecen en la parte inferior de la pantalla, en los que se informaba cuántas personas secuestradas había en la propiedad y cuántas personas habían sido detenidas. 

Lo que era un asunto de sentido común se convirtió en una cruzada de odio y desprestigio contra Loret.

Lo que se había hecho era una recreación de algo que ya había sucedido, lo que de ninguna manera justificaba, y menos aún eliminaba, la violación al debido proceso en el que había incurrido Cárdenas Palomino, cuya detención y proceso fue totalmente correcta en términos legales. 

  • Loret fue víctima de personas que tenían o se sumaron posteriormente al aparato de propaganda de Andrés Manuel López Obrador, que comenzó a funcionar mucho tiempo antes de que fuera presidente.

En particular, de Azucena Pimentel, su productora y quien estaba en la cabina ese día –por el cargo, ella debió ordenar los “súper”–, que sabía perfectamente lo que había sucedido y que, a partir de 2018, fue nombrada directora general de Producción en Comunicación Social en la Presidencia, bajo las órdenes de Jesús Ramírez Cuevas, hasta 2021.

Pimentel, que ha borrado de su ficha curricular su trabajo con Loret, por omisión o comisión alimentó la campaña permanente contra Loret, cuyo combustible de odio y linchamiento ha aportado Ramírez Cuevas.

A quien la presidenta Claudia Sheinbaum le pidió recientemente que se sume a la estrategia de apoyo jurídico por parte del gobierno a Vallarta para que lo demande junto con Gómez Leyva, quien, a lo largo de todos estos años.

Le ha dado espacio a las víctimas de Vallarta y Cassez, en particular a Cristina Ríos Valladares y Ezequiel Elizalde, que no han dejado de señalar la participación de la pareja en sus secuestros.

Raymundo Riva Palacio
Periodista y analista político de larga trayectoria en México. Escribió en diarios como Excélsior, Reforma, El Independiente, 24 Horas y El Financiero. Fue director editorial de El Universal entre 2007 y 2008. Cofundó y dirigió el diario Milenio y fue director general de la agencia de noticias Notimex.