La guerra de las patadas (la aritmética)

Riva Palacio DETONA® De todo hay en esta salvaje guerra de pantalón largo, como lo que sucedió el pasado fin de semana en Santo Domingo, República Dominicana, donde Víctor Montagliani, el presidente de la Concacaf, quiso amarrar el apoyo de los países del Caribe en su lucha por destronar a Gianni Infantino.

Por Raymundo Riva Palacio
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La crisis que vive la FIFA con la campaña para destituir a su presidente, Gianni Infantino, tiene que ver al final de cuentas con cuántos votos tienen las fuerzas en conflicto. 

Para lograrlos, se está llevando a cabo un trabajo de cabildeo intenso en las 211 federaciones y las seis confederaciones, política y diplomática, con zanahorias y garrotes. 

De todo hay en esta salvaje guerra de pantalón largo, como lo que sucedió el pasado fin de semana en Santo Domingo, República Dominicana, donde Víctor Montagliani, el presidente de la Concacaf, quiso amarrar el apoyo de los países del Caribe en su lucha por destronarlo.

Por protocolo, Montagliani invitó a Infantino, pero cuando le confirmó su asistencia, buscó desinvitarlo, una acción inusual y brusca, pero reflejo de lo que están viviendo dentro de la FIFA. 

Montagliani le envió una carta el viernes 21 de agosto, en vísperas de la reunión, para expresarle que dado el alto perfil que tenía y el momento, su presencia desviaría el foco del encuentro, de carácter técnico, por lo cual era mejor que no fuera. 

Infantino lo ignoró y se presentó, cambiando la correlación de fuerzas. 

Lo que iba a terminar con un frente en su contra, acabó con un respaldo mayoritario.

Montagliani no podrá entregar a los europeos la totalidad de los 35 votos de la Concacaf, ante el rechazo de varios países a su intentona, empezando por México. 

Pero no solo eso. 

En la UEFA, cabeza del movimiento opositor, tampoco hay consenso para expulsarlo. 

  • De sus 55 miembros, solo Inglaterra y Alemania, las federaciones más ricas del mundo, y países menores, como Noruega, han pedido su destitución.
  • Los 54 votos de la CAF, la confederación africana, parecen seguros para Infantino, así como la mayoría de la AFC, la confederación asiática, en donde juega Arabia Saudita, que será la anfitriona del Mundial en 2034.
  • En la OFC, la confederación en Oceanía, y la Conmebol, la sudamericana, con 11 y 10 votos respectivamente, tampoco hay consenso, y Argentina, una de las potencias futbolísticas, sigue apoyando a Infantino.
Los amagos contra Infantino se han incrementado. 

La UEFA y la Concacaf dijeron recientemente que evalúan pedir una moción de censura para que sea destituido, dejando en el aire la amenaza de que si no lo logran, sabotearán las competencias de la FIFA. 

“No lo creo y me parece casi imposible”, dijo una fuente consultada sobre esta guerra de las patadas, “sería un suicidio”. 

La FIFA, que es un organismo privado que responde a las federaciones nacionales, es una fuerza monopólica en el futbol, y quien vive afuera de ella, no existe.

Sus máximos torneos son las copas regionales y las eliminatorias del Mundial, que para las selecciones nacionales significan el leiv motiv de existir.

 Detrás de esas categorías varonil y femenil, hay un desdoblamiento a otras divisiones, la Sub 15 y la Sub 26, también de hombres y mujeres. 

La mayoría de los países tienen décadas de ir formando cuadros en ligas infantiles y juveniles, preparándolas para llegar a los seleccionados nacionales, que si se concretara el boicot, la FIFA los expulsaría. 

En un parpadeo, si la amenaza de la UEFA y la Concacaf se materializara, los 85 equipos que juegan en esas confederaciones serían desterrados de la FIFA, causando una revolución interna.

La mayoría de las federaciones son pobres. 

Las de mayores ingresos son las de Inglaterra, Alemania, España, Arabia Saudita, Francia, Brasil, Estados Unidos, Países Bajos, México y Portugal.

Si fueran expulsados los países de la Concacaf, probablemente México rompería con ella y se llevaría su 70% del PIB de esa confederación, porque le quitaría el 30% del PIB a la US Soccer que sale de la selección mexicana, y por la cual Netflix pagó 70 millones de dólares por la transmisión en exclusiva de la Copa de Oro. 

En la UEFA, solo cinco países, Inglaterra, Alemania, España, Francia e Italia podrían vivir fuera del paraguas de la FIFA.

Raymundo Riva Palacio
Periodista y analista político de larga trayectoria en México. Escribió en diarios como Excélsior, Reforma, El Independiente, 24 Horas y El Financiero. Fue director editorial de El Universal entre 2007 y 2008. Cofundó y dirigió el diario Milenio y fue director general de la agencia de noticias Notimex.