El sastre de Panamá, una vida hecha a la medida

Gabriela Kalifa DETONA® Dagoberto Hidalgo llegó de Panamá a México con la intención de estudiar, sin imaginar que aquí encontraría no solo una carrera, sino un hogar.

Por Gabriela Kalifa Kaún
Gabriela Kalifa
Foto: Grupo DETONA®
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Se enamoró de una mexicana, decidió quedarse y formó su vida en este país que terminó siendo suyo por elección y por convicción.

Estudió Ingeniería Mecánica y Eléctrica en la FIME de la UANL, y durante años se desempeñó como ingeniero en distintas áreas: procesos eléctricos, tecnologías relacionadas con parabólicas de esos tiempos, juegos digitales para computadora y teléfonos móviles, así como dispositivos de grabación de su época. 

Una trayectoria diversa, marcada por la disciplina y el trabajo constante.

Sin embargo, su vínculo con la sastrería comenzó mucho antes.

Cuando tenía siete años, era tan delgado que ninguna prenda le quedaba bien. 

Su madre lo llevó con un sastre para que le hiciera unos pantalones a la medida. 

Aquella prenda llamó la atención de muchas personas por su buen corte y estilo.

Las preguntas no tardaron en llegar: dónde los había comprado, quién los había hecho.

Ese fue el inicio.

Desde pequeño, Dagoberto (Beto) empezó a realizar algunos trabajos para ahorrar dinero, volver con el sastre, mandar a hacer prendas y venderlas. 

Ahí nació un gusto que con los años se convirtió en vocación.

Hoy, junto con su esposa Adriana Tailor, mantiene su sastrería, un negocio que lleva su nombre y representa una vida de esfuerzo, constancia y oficio.

Gracias a ese trabajo, logró enviar a su hija una joven brillante, con honores, a estudiar y trabajar en Estados Unidos, donde recibió una excelente oportunidad profesional. 

Sin embargo, cambios en las políticas de Trump, migratorias y laborales la llevaron, poco a poco, a perder ese espacio, hasta verse obligada a tener que regresar a México.

De vuelta en su país, encontró menos apoyo y menos oportunidades de desarrollo, una realidad que invita a reflexionar sobre cómo México deja solos a sus talentos, incluso cuando regresan con preparación y experiencia internacional. 

Es un tema que debería estar en el centro de la agenda pública, y no solo en los discursos, incluso de figuras como Tatiana Clouthier, que han hablado de impulsar a los mexicanos en el exterior.

Hoy, Dagoberto Hidalgo sigue trabajando con la misma precisión que lo ha acompañado toda su vida. 

Aquel niño flaco se convirtió en el Sastre de Panamá, un referente de oficio y constancia.

Su sastrería se encuentra en el Centro Comercial La Rioja, en la Carretera Nacional, donde cada prenda sigue contando una historia hecha, literalmente, a la medida.
Gabriela Kalifa Kaún
Presidenta del Consejo de Administración de Detona. Mismo cargo que ocupa en Organización Bikube, una de las principales exportadoras de miel de abeja de México.