La letra chica no era desinformación

El Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México es el instrumento con que la SEDATU y los gobiernos de la capital, el Estado de México, Hidalgo y Morelos pretenden planear en conjunto 84 municipios y alcaldías de la región más poblada del país, en sustitución de un programa vigente desde 1998.
La Ley General de Asentamientos Humanos prevé instrumentos de la misma naturaleza para todas las zonas metropolitanas, la regiomontana incluida.
Lo que aquí se normalice como técnica de planeación difícilmente se quedará en el centro del país.
El 12 de octubre, el secretario capitalino de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana, Enrique Irazoque, lamentó una «ola de desinformación» en torno al proyecto.
Seis días después, el Secretariado Técnico Conjunto que encabeza la SEDATU acordó revisar los capítulos de Instrumentación y de Gestión y Gobernanza, en particular lo relativo al valor catastral y a los predios baldíos o subutilizados.
Nadie corrige -con tanta prisa- lo que sólo existe en la imaginación de sus críticos.


