En la víspera de terminar con el año y preparando los planes del Año Nuevo, quiere uno repasar todos los temas, todos los pendientes, reflexionar y hacer lo que no se alcanzó a terminar... y así muchas cosas, pero el año literalmente se termina mañana, con lo que se haya alcanzado a hacer.
Hoy aprovecharé el día para reunirme con amigos y simpatizantes de nuestra organización con el propósito de darle las gracias a un amigo que ha dedicado su vida laboral al servicio de los demás como miembro de una corporación nacional que nació hace más de 92 años y que se distinguió por ser la que se encargaba de vigilar los caminos nacionales. Hablo de la que fuera insigne Policía Federal de Caminos que luego se transformó en Policía Federal Preventiva, luego solo Policía Federal hasta que en esta administración se convirtierá en la Guardia Nacional.
Luego de recorrer prácticamente todos los puestos, desde recién salido de la academia, se incorporó al servicio, fue ascendiendo hasta llegar al cargo de Inspector General, luego como Coordinador Estatal, anduvo allá por Michoacán y fue llamado a ser Director de la División de Carreteras, para luego regresar a la ciudad como titular de la estación Monterrey; ahora en estas fechas, luego de 37 años de servicio ininterrumpido, su carrera concluye, y con ese motivo y bajo todos los protocolos de la ley, se realizará la entrega recepción del cargo.
Por ser como ha sido en su desempeño profesional, como un autentico servidor público a quien le gustó mucho su trabajo y que siempre se esmeró en dar lo mejor de sí, sin que mediara nada a cambio; para realizar estas afirmaciones, además del conocimiento propio me han confiado su testimonio varios amigos de diferentes giros empresariales que en algún momento fueron atendidos por él, y aprovechando que está a punto de concluir su desempeño profesional en el activo de esta corporación, por estos motivos es que queremos hacer entrega de un testimonio de gratitud “reconocimiento".
Hoy lo recibió el Lic. Fernando Ramírez Padilla por ser un ejemplo de servidor público profesional que disfrutó su trabajo y que se negó a recibir cualquier tipo de agradecimientos por acciones en favor de ciudadanos, lo que lo distingue, se le valora y aprecia.
Por eso estamos más que seguros que esto es un acto de justicia, el reconocer públicamente su labor. A estas horas, en las que te encuentras leyendo esto, seguramente ya habrá sido entregado un pequeño trofeo al comandante, el cual podrá poner en algún lugar de su casa para tener siempre presenta la gratitud de la comunidad a la que con tanto esmero ha servido.
Ojala tuviéramos muchos elementos y mandos con esas características. En lo personal creo que pronto le llegarán invitaciones de diferentes corporaciones del estado y municipales e incluso de la iniciativa privada para que siga laborando, ahora para otra institución pues es un sujeto que está en aptitud física, que cuenta con la capacidad y la preparación para dirigir una corporación grande como ya lo demostró en su paso por la Guardia Nacional.

