La ventana de Xóchitl

Si Xóchitl Gálvez no quiere convertirse, en función de las expectativas que generó, en el peor fiasco electoral del siglo, tiene tareas urgentes que realizar.
- La primera es recuperarse a sí misma, en lo que fue y por lo que despertó la esperanza de acabar con Morena y la continuidad que pretende el presidente Andrés Manuel López Obrador.
- La segunda es crecer, que será lo más difícil, porque significará resolver los problemas que están hundiendo su campaña y tomar decisiones, algunas de las cuales le dolerán, para reorganizarla.
- Y finalmente, en la suma de las dos anteriores, diseñar el discurso y golpear en el centro del lopezobradorismo sin tocar al Presidente.
La prioridad tiene que ver con su equipo de campaña.
Le urge deshacerse de su coordinador, Santiago Creel, que ha sido consistentemente incapaz de manejar una campaña, y nombrar en su lugar a una persona experimentada en materia electoral.
El operador electoral que tiene, Armando Tejeda, diputado suplente de Creel e impuesto por Marko Cortés, líder del PAN, ha demostrado que la responsabilidad le quedó enorme.
Un nuevo coordinador tiene que establecer orden en la campaña, que nunca parece haber tenido, y tener una hoja de ruta electoral sin estar haciendo disparos de escopeta.
Por ejemplo, ¿por qué arrancar su precampaña en Coyuca de Benítez y no en la Ciudad de México? La capital federal es su fuerte, la conoce y, sobre todo, votó contra López Obrador en las elecciones nacionales de 2021, propinando una dolorosa derrota a su adversaria por la Presidencia, Claudia Sheinbaum.
Pero en lugar de fortalecer este enclave antigobiernista y consolidar el voto contra Morena, se fue a Coyuca, donde pese a la desastrosa gestión de López Obrador en el huracán Otis, difícilmente representará un símbolo moral que le arrastre votos en el resto del país.

