La vida sí vale… y mucho

“La vida no vale nada” es una de las frases icónicas que el compositor mexicano José Alfredo Jiménez, incluyó dentro de su tema “Caminos de Guanajuato”, una de las piezas musicales más recordadas del folclore mexicano.
Pero acaso… ¿Será que verdaderamente la vida no vale nada?
Con el evidente deterioro de la salud mental en los últimos años, debido al estrés, aislamiento, presión social, problemas económicos, violencia, sobreexposición a la tecnología y estilos de vida poco saludables, sin duda cada vez más personas pudieran empatar con el significado literal de la frase anterior.
Si a eso le sumamos el acceso limitado a los servicios de salud mental, debido a barreras como el estigma y la falta de información, la cosa se pone peor.
Y es que en México, todavía hasta hace algunos años, la gente se refería peyorativamente al psicólogo como “loquero”, debido a que, en esos tiempos, la psicología y la salud mental no eran temas tan conocidos y aceptados como en la actualidad.
Una parte de nuestra cultura popular que nos recuerda Alex Lora en su tema “Oye Cantinero”, que concluye con un “Y no soy cantinero, soy el loquero de este hospital”.

