Lana sube, lana baja; popularidad sube, popularidad baja
Uno de los conceptos más interesantes de la Estadística, es el de Correlación. Es una medida de asociación entre dos variables, que puede variar desde el -1, a 1.
Cuando una correlación es cero, significa que no hay relación alguna entre las variables. Algo así como los intentos presidenciales para persuadir a los criminarles a que se porten bien y la conducta de estos malandros; pues dado que ellos siguen haciendo lo que les da su chingada gana, significa que la ternura presidencial con ellos y su comportamiento, tienen una correlación de cero, o casi cero.
Cuando una variable sube y la otra sube; y también cuando una baja la otra baja, decimos que tenemos una correlación positiva. Cuando su valor es 1, decimos que es una correlación positiva perfecta.
Cuando una sube y la otra baja; y cuando una baja la otra sube, tenemos una correlación negativa. Cuando su valor es -1, decimos que tenemos una correlación negativa perfecta.
La Estadística hasta ahí nos apoya, pero la ciencia demanda saber más cosas, porque el intelecto humano demanda saber si esas correlaciones tienen adicionalmente una condición de causa-efecto. No siempre es así.
Para ilustrar tal cosa, un estadístico ocioso recolectó los datos del número de cigüeñas que llegaban a una región de Europa, y también el número de nacimientos de niños, en una época del año. Encontró que había una correlación positiva. Que entre más cigüeñas llegaban más niños nacían, y que entre menos cigüeñas llegaban menos niños nacían.
Un investigador medio pendejo podría usar la correlación anterior, para afirmar que se corroboraba que, efectivamente, a los niños los trae la cigüeña.
Establecer relaciones causales demanda tener algunos elementos de juicio que siempre estarán sujetos a cuestionamientos, pero es lo que tenemos, y con eso hemos construido mucho del conocimiento científico, siempre sujeto a revisión.
Pues bien, yo he sostenido que la fuerza política de AMLO y de Morena, descansan fundamentalmente en los programas sociales, que tienen un fuerte tufo de clientelares, de compra de voluntades. Quien de mejor modo ha sustentado esta tesis, y lo hizo en una entrevista que hace años le hizo mi amigo Gilberto Marcos, es precisamente AMLO.
Dicho lo anterior, dando por buenos los argumentos de AMLO presentados en la referida entrevista, a mi solo me queda demostrar que efectivamente hay una correlación positiva entre la derrama de dinero y la fortaleza política de AMLO y de Morena.
Para ello usaremos la visualización de cómo se mueven los indicadores en las gráficas que adjunto.
Si vemos la que corresponde al % de familias que reciben apoyo, podremos observar que tuvimos tres valores altos, en las semanas penúltima, ante penúltima y ante-ante penúltima, y que bajó en esta última semana.
Se puede apreciar este mismo esquema de variación, en las gráficas de:
- Aprobación a AMLO
- Calificación promedio a AMLO
- Identificación con Morena
- AMLO como mejor político.
- Intención de voto para la presidencia por Morena
En consecuencia compañeros y amigos, la correlación que se aprecia en estas gráficas y lo que tantas veces hemos mostrado de nuestras Cartas de Navegación Política, que muestran a quienes reciben dinero de AMLO como su mayor fortaleza, más los irrebatibles juicios del propio AMLO, en el video que adjunto, nos permiten establecer una relación causal entre el dinero que reparte AMLO para, en sus propias palabras: “crear un ambiente artificial de prosperidad”, y su fuerza política y la de Morena.
El “procedimiento moderno tecnocrático” del que habla AMLO, de usar los recursos públicos que introdujo el PRI, es ahora lo que mantiene en el poder a Morena.
Lo anterior explica muchas, muchísimas cosas, de porqué es AMLO tan sensible a las cosas del dinero, y busca una cada vez mayor discrecionalidad para ejercerlo.
Grave problema para AMLO y para Morena, porque como diría el filósofo José Alfredo Jiménez: “Pero el cariño comprado, ni sabe querernos, ni puede ser fiel”.
Si los Morenos no entienden las cosas, y siguen ejerciendo groseramente su poder, con pendejadas como no modificar ni en una coma las mamadas que AMLO les impone, que no se sorprendan de las consecuencias, que podrían llegar a ser que México no quede vacunado solo contra la “izquierda”, sino también contra la “honestidad”.
Si siguen los Morenos con sus pendejadas, al tiempo, cada vez más mexicanos dirán, también con José Alfredo: “Yo lo que quiero es que vuelva, que vuelva conmigo, la que se fue”, seguramente con la esperanza de que haya aprendido la lección, y regrese con sus uñas recortadas.





