Fuera De La Caja

Más de la burbuja

Macario Schettino DETONA® La Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) que levanta INEGI cada dos años tiene una deficiencia en la medición del ingreso, debido a la informalidad y a la evasión de impuestos.
https://vimeo.com/1091444957

El ingreso es muy difícil de medir.

Probablemente no haya otro tema sobre el que las personas mientan más, por temor al fisco o al crimen, por no fomentar la envidia, por no arriesgar el estatus que se asocia al ingreso, las personas no dicen la verdad.

Esto es cierto en todo el mundo, pero en México se agrega la complicación del extraordinario uso de efectivo, que ya Alejandro Werner documentó hace un par de meses.

Más de la mitad de la población vive en la informalidad, y una cantidad no menor de formales evade impuestos, de forma que el uso de efectivo es inmenso y complica la medición, es muy difícil recordar cuánto se ganó y en qué se gastó cuando no quedan registros.

Por esa razón, la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) que levanta INEGI cada dos años tiene una deficiencia en la medición del ingreso.

El caso extremo ocurre con las remesas, de las que la ENIGH no llega a registrar ni el 10%, pero en el ingreso total, con dificultades se mide poco más de la tercera parte de lo que los hogares ingresan.

Podemos saber esto al comparar con las Cuentas Nacionales, y por ello es común que los datos de la ENIGH se ajusten con esa información.

Gerardo Leyva, motor por muchos años del análisis y la innovación estadísticos en INEGI, y uno de los mayores expertos que tenemos en el manejo de datos económicos y demográficos, publicó esta semana una entrada en el blog de Nexos que explora este tema. Nos da una gran noticia: la cobertura que alcanzó la ENIGH 2024 del ingreso superó la que se tenía en años anteriores.

Entre 2016 y 2020 promediaba 40%, mientras que en 2022 rebasó 43%, y en 2024 alcanzó 46.6%. Sigue estando lejos de medir el ingreso total de los hogares, pero sin duda es un avance.

Sin embargo, este avance implica que los datos de las encuestas no son exactamente comparables.

Si, digamos, el ingreso de los hogares subió 3% entre 2020 y 2022, pero la cobertura lo hizo en más de 3%, esto significa que muy probablemente no hubo en realidad incremento alguno.

Por lo tanto, convendría ajustar las mediciones de pobreza de las encuestas anteriores, aunque sea como una aproximación, en un cálculo simple (mío), suponiendo que el avance en cobertura hubiese sido igual en toda la muestra, las cifras de pobreza de los años anteriores resultan inferiores a las publicadas (obviamente, debido al mayor ingreso).

Un ajuste adecuado requiere mucho más que esto, pero simplemente como estimación, en lugar de que de 2018 a 2024 hubiesen salido de la pobreza 12 millones de mexicanos, lo habrían hecho poco menos de cinco millones.

Por otra parte, INEGI publicó esta semana su estimación de líneas de pobreza, que antes hacía Coneval, en la información se incluye la masa salarial, que es el ingreso total por salarios de los mexicanos.

El máximo de la masa salarial se alcanzó en el tercer trimestre de 2024, justamente cuando se levantaba la ENIGH, y desde entonces ha caído en 3%.

Aplicando este ajuste a los datos de la última ENIGH, implicaría que en los últimos nueve meses, un millón y medio de mexicanos habría caído de regreso en pobreza, con lo que, desde 2018, nada más tres millones habrían logrado salir de ahí. Es la burbuja con fines electorales, que conforme se desinfla, nos enfrenta con la realidad.

Son cálculos muy sencillos, muy aproximados, que seguramente los expertos en el tema podrán afinar. Lo que me interesa poner en evidencia es que tenemos dificultades de medición con implicaciones políticas. 

No se puede engañar a todos por mucho tiempo.
https://vimeo.com/1089261994
https://vimeo.com/1015118818
https://vimeo.com/1091496933
Macario Schettino

Profesor de la Escuela de Gobierno del Tecnológico de Monterrey.