México apuesta por Gaza
En cualquier conflicto hay dos bandos y una franja gris entre los dos que se mantiene neutral o busca la conciliación.
La guerra en Gaza ha seguido esa dinámica, pero no se parece mucho a otros eventos bélicos.
La polarización fue instantánea, partiendo al mundo más allá de ideologías y religiones, que entre más dura la guerra, más ancha se abre la fractura del conflicto más delicado en décadas, con el potencial de causar una guerra regional entre proxys de las potencias nucleares.
Los antagonismos han causado todavía más divisiones, como la que estamos viendo desde ayer, cuando México, contrario a la posición de sus socios comerciales Estados Unidos y Canadá, respaldó la posición palestina y, junto con Chile, pidió a la Corte Penal Internacional en La Haya investigar la probable comisión de crímenes israelíes en Gaza.
En un comunicado dado a conocer en las redes sociales, la Cancillería mexicana señaló que la acción de los dos gobiernos –la secretaria Alicia Bárcena era embajadora en Santiago– obedece a la creciente preocupación por la última escalada de violencia israelí, en particular en contra de objetivos civiles, y la presunta comisión continua de crímenes bajo la jurisdicción de la corte.
No llegaron a la postura de Bangladesh, Bolivia, Djibuti, Comoros y África del Sur, que acusaron a Israel de genocidio en La Haya, donde la semana pasada se celebraron las dos primeras audiencias del caso.

