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Miguel Treviño: t'estás pasando

Parquimetreros de SPGG cazan a automovilistas. Vean el modus operandi para que no se los vayan a p...arquimetrear...
Por Richelieu
Richelieu

1.- Ya sé, ya sé, este artículo quizá suene muy localito, pero no puedo quedarme pasivo ante la mar de quejas que llegan a la Redacción de Organización Rich respecto a la desmesurada voracidad de la que están haciendo gala las hordas de parquimetreros que jalan al servicio del Ayuntamiento de San Pedro Garza García.

2.- Sucede que los sampetrinos han detectado un modus operandi de quienes andan pastoreando esos aparatos del demonio que fueron instalados por Mauricio Fernández y administrados en la "administración" de Ugo Ruiz, cuando Mauricio le prestó la alcaldía para tomarse esos tres años sabáticos, a los cuales sumó los casi tres que lleva Miguel Treviño y que debido a que el público lo reclama, se apresta para entrarle otra vez al quite debido a cosas como la que les estoy narrando.

3.- Una señora estaciona en uno de los cajones del Auditorio San Pedro, su ex mamá móvil, ex, porque el méndigo bicho la trae loca con sus tres hijos dizque estudiando en el método Total Home.

1.- Se va derechito a la diabólica máquina donde uno paga la cuota por usar la vía pública con fines de estacionamiento.

2.- Adelante de ella, tres personas. La que en ese momento está en turno, lo intenta una y otra y otra vez y la méndiga boleta nomás no sale.

3.- Que tan poco amigable no será este proceso, que alrededor de la máquina merodea de repente un parquimetrero para asistir al conductor en la tarea de pagar y sacar su boleto.

1.- Pero en esta ocasión, el parquimetrero no está al lado de la máquina para apoyar, sino que está cazando al automovilista y cuando éste finalmente llega a su nave para meter en el tablero bien visible el boleto, se topa con que en el parabrisas ya está la méndiga infracción que el empleado o el outsourceado del Municipio le estampó mientras la señora estaba lidiando con el aparato.

2.- La dueña del ex mamá-móvil le dice en tono enérgico que ya ni la friega, porque el parquimetrero se dio cuenta de que la fila estaba muy larga en el aparato y en vez de ir a asistir a los que sufrían esperando su turno, se fue en friega a estamparle la multa. La víctima reclama en vano. Es un robot el que está frente a ella y con un encogimiento de hombros hace la señal internacional del "pues hágale como quiera".

3.- La señora se va a la oficina municipal donde está el nido de estos cazadores y expone su queja ante don Artemio Garza, quien después de escucharla, le da la razón y le dice que es la enésima persona ese día -como todos los días- que es víctima de semejante asalto en despoblado.

1.- Pero le explica que no puede hacer nada porque el sistema ya registró la multa y lo más que puede hacer es rebajarle el costo a la mitad, que de todos modos es de un monto exagerado, porque quizá corresponda a un municipio de primer mundo, pero San Pedro dejó de tener esa categoría desde hace tres años.

2.- La señora no tiene más remedio que pagar con el mentado descuento y sale de ahí bien encabronada. Pobre marido, la que le espera, pues alguien tendrá que pagar lo platos rotos.

3.- Y con esto, yo me pregunto: ¿A qué se debe semejante voraz afán recaudatorio de Miguel Treviño? ¿Será que está urgido de sacar lana para pagar su fosfo-chillante-campaña-reeleccionista, que hace chillar a mucha gente del coraje ante cosas como ésta? Y entonces, la multitud exclama: ¿Dónde andas, Mauricio?

Richelieu
Armand Jean du Plessis (París, 9 de septiembre de 1585 - ibídem, 4 de diciembre de 1642), cardenal-duque de Richelieu, duque de Fronsac y par de Francia, fue un cardenal, noble y estadista francés. Ordenado obispo en 1607, entró en política y fue nombrado secretario de Estado en 1616. Richelieu pronto alcanzó un gran poder en la Iglesia católica y en el Reino de Francia, hasta alcanzar la dignidad cardenalicia en 1622, y el cargo de primer ministro del rey Luis XIII en 1624. Permaneció en el cargo hasta su muerte en 1642, y fue sucedido por el también cardenal Julio Mazarino. Como primer ministro de Francia, consolidó la monarquía francesa luchando contra las diversas facciones internas. Para contrarrestar el poder de la nobleza, transformó Francia en un fuerte Estado centralizado. Su política exterior fundamental fue contrarrestar el poder de la dinastía austrohispánica de los Habsburgo, entonces reinante en España y en el Sacro Imperio Romano Germánico. Para ello, aun siendo un ministro católico, no dudó en aliarse con los protestantes para alcanzar dicho objetivo. Fue particularmente notoria su intervención en la guerra de los Treinta Años, que terminó con la Paz de Westfalia. Su apoyo a la expansión ultramarina le hizo fundar asentamientos en Nueva Francia, Guadalupe, Guayana, Martinica, Senegal, Madagascar y Reunión. Como egresado de la Universidad de París y provisor de la Sorbona, mandó la renovación y la ampliación de la institución. Richelieu fue también famoso por su mecenazgo del arte y por fundar la Académie française, la institución que cuida del francés. Es asimismo conocido por el sobrenombre de l'Éminence rouge ("La eminencia roja"), por las vestiduras rojas de los cardenales.