"Nadie es profeta en su tierra", dice don Gustavo M. De la Garza Ortega al ser reconocido por el Congreso de NL
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"Nadie es profeta en su tierra", expresó esbozando una leve sonrisa Don Gustavo M. de la Garza Ortega, al ser reconocido en ceremonia solemne por el pleno del Congreso de Nuevo León como el empresario disruptivo que se adelantó a los tiempos y quién, "con 30 mil pesos prestados a 90 días" rompió el monopolio de las telecomunicaciones en México y creó un conglomerado industrial de alcance mundial.
Al iniciar la ceremonia, el diputado del Partido Acción Nacional y promotor del homenaje, Luis Alberto Susarrey Flores, destacó que cuando tenía tan solo 17 años, Don Gustavo logró su autonomía financiera y a partir de entonces empezó a construir un legado empresarial social y cultural para las nuevas generaciones de nuevoleoneses.
“Nuevo León es lo que es gracias a gente trabajadora, gente solidaria. Personas cuyo legado pone en alto el nombre de nuestra capital y el nombre de nuestro Estado.
Una de esas personas es a quien hoy, con profundo respeto y admiración, rendimos este homenaje: a Don Gustavo de la Garza”.
“Las enseñanzas de Don Gustavo, su persona y su legado, son el traje a la medida de nuestra sociedad. En su vida, Don Gustavo no solo generó riqueza y empleo; también con, su gran corazón, dedicó tiempo y recursos a la creación de instituciones de apoyo a los más necesitados”, manifestó Luis Susarrey, desde la máxima tribuna del Poder Legislativo.

