No es la refinería, son los autos. Ah, no. Siempre sí...
CHIMOLTRUFIA.
Samuel García pasó de cuestionar la contaminación del aire que causa la refinería de Pemex en Cadereyta a criticar a los sampetrinos que demandan acciones ambientales a la petrolera estatal.
Y criticó a los habitantes de San Pedro, (él vive ahí) que "gritan" contra la Refinería por sus emisiones, pero tienen varios autos.
Eso fue el viernes. El domingo, luego de que la mentada refinería aventó enormes columnas de “humo amarillo”, que según Pemex era “99% vapor de agua”, su gente intentó “clausurar” la fábrica, pero finalmente no lo hizo porque era día de asueto y se lo impidieron los soldados que resguardan la instalación...
O, POR...
...lo menos, eso fue lo que argumentó el abogado fiscalista ex titular de la Unidad de Inteligencia Financiera estatal, Félix Arratia, ahora como secretario de Medio Ambiente, quien con cajas destempladas, dijo que podrían concretar la clausura durante la semana, al acudir luego de que la refinería emitió a plena luz del día una densa columna de humo amarillo, color característico del azufre, y otra negra, con videos que circularon en las redes desde la una de la tarde del domingo, aunque se ha detectado un aumento de las emisiones de la planta desde hace días...
🚨 ⚠️Así la Refinería de @Pemex en Cadereyta, pero no es que contamine mucho, sino solo poquito.#Monterrey #NuevoLeon 😷🤢🚨⚠️ pic.twitter.com/I7n4JJX7MA
— César Cepeda (@cesarmty) March 19, 2023

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