Otra vez, blindaje para Bartlet

Parafraseando a mineros que pudieron escapar del pozo de carbón cuando un torrente de agua explotó y dejó atrapados a 10 de sus compañeros en el agua, sólo un milagro permitirá que los encuentren con vida.
El agua que inundó el pozo del complejo minero Las Conchas, en Sabinas, es sólo uno de los problemas.
Lo que ya saben las autoridades que encontrarán hoy, o mañana jueves cuando los niveles de agua permitan el rescate, son los polines de madera que utilizaban en el pozo, lodo y ceniza que harán difícil escarbar para poder llegar a los mineros.
OTRA VEZ BARTLETT
El desenlace de lo que suceda ahí será el inicio de otro duro camino que tiene enfrente el director de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett.
La investigación que lleva a cabo la Fiscalía General de la República para deslindar responsabilidades va a toparse rápidamente con Bartlett, porque buena parte de lo que está sucediendo en esa región carbonífera tiene que ver con él.
Pero hay certeza de que está blindado, no sólo por su relación de más de 40 años con el fiscal Alejandro Gertz Manero, sino por lo que ha hecho Bartlett desde el inicio del gobierno para apresurar el traslado del control político del PRI en la región carbonífera, a Morena.
Los primeros pasos para el control de la región los dio Bartlett en 2020, al anunciar en una entrevista con un periódico de Saltillo que la Promotora para el Desarrollo Minero de Coahuila (Prodemi), que era intermediaria en la compra-venta de carbón de los pequeños productores de la región carbonífera, dejaría de surtir los pedidos de carbón y que, a partir de ese momento, serían por emisión directa y sin intermediarios por parte de la CFE.
FEDERACIÓN DESPLAZA A GOBIERNO PRIISTA DE RIQUELME
De esa forma, eliminó al gobierno estatal de cualquier relación con los productores y asumió la relación directa con todos.
Para llevar a cabo lo planeado, de acuerdo con personas que conocen los detalles de lo que vino después, Bartlett modificó el valor de carbón, entregando más a los pequeños propietarios y mucho menos a los grandes productores.
Al priorizar a los pequeños productores, explicaron los conocedores del sector, generaron coyotaje.
Bartlett había dicho que Prodemi desaparecería porque era corrupta, pero lo que provocó fue una corrupción generalizada.
Los pequeños productores terminaron revendiendo el carbón a los grandes productores a pie de pozo, quienes, a su vez, se lo revendían a la CFE a mayor costo.
En el diseño de Bartlett, se escogió a poco más de 70 productores, pero en una excepción a su decisión original, escogió también a dos grandes con quienes trabajar.


