¿Por qué tiembla la gelatina?
La gelatina tiembla por tres razones: por frío, por miedo o porque sabe que nos la vamos a comer.
Pero en el contexto político de México, si la gelatina fuera la senadora Xóchitl Gálvez, estaría titiritando de miedo por las amenazas de muerte que han difundido Raymundo Riva Palacio, Guadalupe Loaeza y tantos más sicarios conservadores de la desinformación.
Raymundo les manda mensaje a los cárteles de la droga en el país para que tomen cartas en el asunto y se deshagan de Gálvez Ruiz bajo el supuesto de que al ser la candidata de oposición, enemiga ideológica y política del presidente Andrés Manuel López Obrador, los capos del narco la deben ver de igual manera y darle piso.
Los enemigos de mis amigos, son mis enemigos. Ese es el mantra que define la vida de Riva Palacio, al parecer.
Loaeza por el otro lado, apenas acababa de comparar a Xóchitl con la mítica virgen de Guadalupe y ahora la quiere muerta. Clama que “Cuidemos a Xóchitl” y se preocupa porque no sabe cómo rogarle que deje de transportarse en bicicleta pues se expone demasiado, aunque lleve casco. ¡Qué risa! Todo.
Pensé en citar el amago mortal de López-Dóriga, pero después de su última noticia falsa del avión privado, robado en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Y de cómo tuvo que salir a aclarar (por enésima vez) que éste fue incautado por la FGR. Preferí dejarlo por la paz, abrazado en posición fetal a sus patrañas y rabietas.

