Quieren censurar a los medios

La censura de prensa viene de regreso.
Veinte años de lucha frontal de muchos, y dos décadas de consolidación de esas libertades, están bajo el ataque coordinado por el presidente López Obrador.
La crítica no es tolerable, pero tampoco la discrepancia o el disenso. Mentalidades autoritarias con la máscara democrática están unidos en una cruzada regresiva.
La furia de López Obrador por la cobertura sobre el tema de la violencia y el desastre de su estrategia inversa de seguridad, donde beneficia a criminales y castiga a quienes los enfrentan, junto con la cobertura de las denuncias de Estados Unidos por presuntas violaciones al acuerdo de libre comercio, fueron el llamado a la acción.
El aparato del Estado comenzó la movilización para atacar desde diferentes frentes la libertad de prensa.
En las tres últimas semanas se ha desatado una guerra en redes sociales contra medios y periodistas, que impacta no sólo a quienes son críticos, sino a todos aquéllos que meramente registran la realidad.
Como el Presidente no puede modificar la realidad, quiere apagar las luces que le colocan los medios.
Pese a su sistemática campaña de agresión, difamaciones y linchamientos que realiza a diario, López Obrador no ha podido doblegarlos ni amedrentarlos.
Ha hecho de todo su gobierno, espionaje político, amedrentamiento fiscal y amagos penales, pero las trincheras de resistencia ante la intolerancia aún no son horadadas.
GOEBBLS RENACIDO: JESÚS RAMÍREZ CUEVAS
Las cuentas en las redes sociales asociadas a Palacio Nacional machacan diariamente para dañar la reputación de medios y periodistas, enlistados por el jefe de propaganda, Jesús Ramírez Cuevas, y el grupo de asesores, que han desnudado que su agenda no son las libertades sino el poder facho, apoyados por periodistas reconocidos que, subrepticiamente, están trabajando para la Presidencia impulsando sus ideas y su proyecto.


