Hamás jamás tendrá libertad por parte de Israel

Gabriela Kalifa Kaún DETONA la otra cara de la moneda en la guerra entre Israel y Hamas.
Por Gabriela Kalifa Kaún
Foto por Omar Franco.
Al fondo, el muro que separa a Israel de la Franja de Gaza. Al frente, la zona despoblada dentro del territorio palestino. Fotos por Plácido Garza.

De niña, vivía con mi familia en una colonia donde judíos y árabes departíamos pacíficamente.

A diferencia de los judíos, que eran más cerrados y agarrados, los árabes éramos más abiertos y desprendidos.

Los judíos, desconfiados como ellos solos y los árabes, confiando a veces de más.

Ahora que se ha detonado una guerra más entre esos dos pueblos, me surgieron algunas reflexiones que quiero compartir con ustedes, pero antes, por favor vean esta grabación que un amigo de Plácido le envió desde el búnker donde está resguardado junto a otras personas en algún lugar de Israel, tras los ataques de Hamas:

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El conflicto en el Medio Oriente es ancestral y por ser de origen religioso, cobra matices de apasionamientos más allá de la geopolítica, más allá de lo económico y social.

El Estado de Israel se asienta desde el 14 de mayo de 1948 en un sitio considerado sagrado por judíos, cristianos y musulmanes.

Deseando alejarse del antisemitismo que han padecido durante siglos en Europa, los judíos creyentes consideran al Estado de Israel como un lugar seguro, pese a estar rodeado de países árabes: Egipto, Palestina, Jordania, Siria y Líbano.

Después de la II Guerra Mundial el anhelo de muchos judíos fue emigrar a Palestina.

Lo hicieron pero no siempre en forma pacífica, pues hubo enfrentamientos entre judíos y árabes que habitan esas tierras.

En 1947, la ONU resuelve dividir el territorio palestino entre judíos y árabes
Gabriela Kalifa Kaún
Presidenta del Consejo de Administración de Detona. Mismo cargo que ocupa en Organización Bikube, una de las principales exportadoras de miel de abeja de México.