Un riñón de cerdo: un puente hacia una nueva oportunidad

Alfonso Martínez Muñoz, Sub Secretario del Medio Ambiente de NL, DETONA® Hay personas cuyos riñones han perdido tanta capacidad que ya no pueden eliminar adecuadamente los desechos y el exceso de agua del organismo.

Por Alfonso Martínez Muñoz
Alfonso Martínez Muñoz
Riñón humano de donante vivo preparado para trasplante en 2019. Imagen ilustrativa: no corresponde al riñón porcino ni al riñón humano que recibió Tim Andrews. Fotografía: Rmarlin / Wikimedia Commons. Licencia CC BY-SA 4.0
PRESIONA YEscucha
La diabetes, la hipertensión y otras enfermedades pueden conducir a esa situación. 

Cuando el daño es avanzado, muchas personas necesitan diálisis para mantenerse con vida.

He conocido personas que han necesitado de este tratamiento. 

Por eso, cuando leo sobre avances en trasplantes renales, pienso en lo que representan para quienes deben organizar su vida alrededor de la siguiente sesión de diálisis, así como para sus familias.

La hemodiálisis convencional en un centro suele requerir tres sesiones por semana, de aproximadamente cuatro horas cada una. Son unas doce horas semanales, sin contar traslados, esperas y recuperación. 

Puede haber cansancio, cambios de presión y restricciones de líquidos y alimentos. 

Existe también la diálisis peritoneal, generalmente realizada en casa, que exige una rutina constante y cuidados rigurosos. 

La diálisis permite seguir viviendo, pero sustituye solamente una parte del trabajo de los riñones.

Además, es un tratamiento costoso y por lo tanto no disponible para todos. 

La hemodiálisis requiere [cientos de litros de agua por sesión](https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11068938/), considerando el tratamiento y la operación de sus sistemas de purificación, además de insumos, personal especializado, medicamentos, estudios y atención de posibles complicaciones. Para las familias pueden sumarse los gastos de transporte y la disminución de ingresos cuando el paciente o quien lo acompaña deben dejar de trabajar. 

La carga económica depende de la cobertura médica, pero el costo existe, lo absorba la familia, una aseguradora o el sistema público.

Los riñones pueden trasplantarse.

Para quienes son candidatos, recibir un órgano de un donante humano vivo o fallecido puede significar dejar la diálisis, aunque será necesario mantener vigilancia médica y medicamentos contra el rechazo.

El problema es que los órganos no están disponibles fácilmente. 

Se necesita un donante, compatibilidad y condiciones clínicas adecuadas. 

La espera puede prolongarse durante años.

Tim Andrews, un ciudadano estadounidense, conocía esa realidad. 

A sus 66 años, llevaba más de dos años en diálisis cuando aceptó una intervención experimental. 

Su grupo sanguíneo O dificultaba encontrar un órgano compatible. 

Según la información divulgada sobre su caso, sus probabilidades estimadas de recibir un riñón humano durante los siguientes cinco años eran de apenas 9%.

Fue entonces cuando apareció una posibilidad que para algunos podría resultar extraña: recibir un riñón de cerdo.

Este procedimiento se denomina **xenotrasplante**, es decir, un trasplante entre especies diferentes.

El 3 de septiembre de 2026, *The Lancet* publicó el estudio [*Porcine kidney xenotransplantation as a bridge to allotransplantation: a first-in-human study*](https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736%2826%2901295-X/fulltext), de Leonardo Riella y colaboradores.

**El estudio documenta, por primera vez en la historia, un xenotrasplante renal porcino que funcionó como puente hacia un trasplante de riñón humano.** 

El avance consiste en haber mantenido a una persona durante meses sin diálisis y haber conservado posteriormente la posibilidad de recibir un órgano humano.

La empresa que desarrolló el riñón experimental es eGenesis, con sede en Cambridge, Massachusetts. 

Su programa produce cerdos a partir de células genéticamente modificadas y los cría en instalaciones de alta bioseguridad, con controles sanitarios.

El riñón recibido por Andrews, denominado EGEN-2784, tenía 69 modificaciones genómicas. 

Estas buscaban reducir el rechazo, mejorar la compatibilidad biológica e inactivar retrovirus endógenos porcinos. 

Se eliminaron señales que el sistema inmunitario humano reconoce como extrañas y se incorporaron genes humanos relacionados con mecanismos de protección del órgano. 

Aun así, el paciente necesitó medicamentos inmunosupresores. 

La cirugía se realizó el 25 de enero de 2025 en Massachusetts General Hospital.

El órgano permitió que Andrews permaneciera **271 días sin diálisis: casi nueve meses**.

El proceso tuvo dificultades. 

Un episodio temprano de rechazo pudo tratarse. 

Después de aproximadamente seis meses, una infección obligó a reducir la inmunosupresión. 

Posteriormente aparecieron lesiones en los pequeños vasos del riñón e inflamación que progresaron hasta la pérdida de su función. 

No se detectó transmisión de patógenos porcinos.

Es importante contar la historia completa.

 Tras retirar el riñón porcino, Andrews regresó a diálisis. Recibió un riñón humano 82 días después, en enero de 2026. 

Por tanto, el órgano animal no funcionó ininterrumpidamente hasta el día del trasplante humano.

Alfonso Martínez Muñoz
Es doctor en Ciencias Agrarias por la Universidad de Gotinga, Alemania, y realizó un posdoctorado en el Colegio de Recursos Naturales de la Universidad Estatal de Utah, en Estados Unidos. Cuenta además con una especialización en Gestión Ambiental Urbana e Industrial en Singapur. Ha desarrollado una amplia trayectoria como profesor-investigador, directivo universitario y funcionario público en los ámbitos federal y estatal. Actualmente se desempeña como Subsecretario de la Secretaría de Medio Ambiente del Gobierno de Nuevo León. Participó en el diseño y la creación de la primera Secretaría de Medio Ambiente del estado y, desde su establecimiento, ha contribuido al desarrollo y la implementación de políticas públicas en materia de calidad del aire, acción climática, gestión integral del agua, biodiversidad, economía circular, gestión de residuos y restauración socioambiental.