El señor de las ligas, en defensa de Sheinbaum

Ahora es René Bejarano, el señor de las ligas, sí.
El que exhibió el empresario argentino, Carlos Ahumada, amarrando con ligas los billetes que le dio en su oficina, saliendo de su guarida para defender a la pobre de Claudia Sheinbaum y a la soberanía nacional amenazada por Donald Trump, que no sabe lo que hace y dice.
Morena no es una cueva de narcopolíticos, ni de ladrones, dice el profesor, sino todo lo contrario, es pura, honesta, limpia, entregada al pueblo, luchona y muy pero muy moral.
El protagonista de los video escándalos que golpearon la imagen de honestidad valiente de Andrés Manuel López Obrador, hizo conferencia de prensa para anunciar, una gran campaña en defensa de la soberanía nacional a través de su agrupación política, "Movimiento Nacional por la Esperanza".
Y un montón de asambleas informativas, igualitas a las que hacía el tabasqueño, para apoyar a Sheinbaum, quien injustamente carga con la cruz llena de delitos del tabasqueño, sus hijos José Ramón, Andrés y Gonzalo y de todos los demás honorables miembros del Cártel Tabasco y anexos.
No, bueno.
Que tan mal estará la señora Sheinbaum que necesita la ayuda, gratuita, no vayan a creer que Bejarano le va a cobrar un peso, por andar defendiéndola de las fuerzas de ultra derecha extrajera y de las existentes en nuestro país.
En las alcaldías de la Ciudad de México y en las plazas principales de los estados gobernados por otros pobres hombres y mujeres difamados por el gobierno de Estados Unidos de tener vínculos con los productores del fentanilo.
Bejarano es tan pobre que para realizar la conferencia en defensa de la señora que entregó a su marido en manos de López Obrador, por recibir también dinero de Ahumada.
Hizo una coperacha entre sus alumnos y alumnas de la generación 2026 que buscan que su profesor les consiga un hueso político como lo hizo con sus ex alumnas Ariadna Montiel, la flamante dirigente nacional de Morena y ex secretaria de Bienestar.
Y de Aleida Alavés, alcaldesa dé Iztapalapa donde hay un multimillonario presupuesto del que, seguramente, el señor de las ligas no ha visto ni un quinto con todo y que opera desde esa alcaldía.
- La cosa es que el esposo de la diputada Dolores Padierna, no aguantó tanto golpeteo de Trump y de sus funcionarios en contra de la presidenta Sheinbaum que se auto nombró vocero presidencial y se puso a resaltar los logros de la doctora que, dijo, ha hecho un magnífico trabajo:
Bajo los homicidios como nunca en este país y metió a la cárcel a 40 mil delincuentes, por lo que las prisiones están a su máximo tope.
Bejarano, con un gesto por el dolor que traspasa su alma por de las acusaciones sin fundamento contra su ex jefe López Obrador y sus compañeros del partido más honrado de la historia de México.
No ha podido dormir de tanta ingratitud de la gente, es por eso que era urgente que saliera de su escondite para anunciar que, como el Quijote, recorrerá el país para que los mexicanos dejen de creer que en México hay un narcosistema.
El señor de las ligas, mote que le quedó después de enrollar los billetes de Ahumada, también aprovechó el momento para abrir su corazón y solidarizarse con el señor que a gritos retaba a Trump a que fuera por él si era tan valiente.
Sí, adivinaron, Nicolás Maduro, de quien dijo fue secuestrado y extraído a la mala por Trump que lo acusó de ser la cabeza del cártel de los soles y resultó que ni existió ese grupo criminal, por lo que, en eras de la justicia de los hombres, debe ser liberado de inmediato.
El defensor de Sheinbaum y de la soberanía nacional viajó en espíritu hasta Colombia.
Donde un derrotado Gustavo Petro, otro apasionado de los abrazos y no balazos que instituyó López Obrador entre los presidentes dictadores de América Latina, es una víctima más del imperialismo y de la derecha que ya le arrebató el poder.
Ah, pero Bejarano, el de la moral a prueba de criptonita, si tiene enemigos que vencer en nuestro país, se lanzó con toda pasión a juzgar al nuevo partido político Somos México, y a su dirigente, Guadalupe Acosta Naranjo que es tan mala persona que fue uno de los enterradores, dijo, de que el PRD se extinguiera.
El profe, como le dicen sus alumnas, no hizo bien su tarea, no fue Guadalupe, sino López Obrador el que envenenó la mente de la militancia perredista y se los llevó a todos, incluyendo los políticos hoy millonarios y viajeros frecuentes a Europa, para crear su negocio llamado Morena.
Y en un momento de trance, algo ha de haber fumado, auguró que no le irá bien a Somos México porque, con las mismas palabras que dijo Sheinbaum cuando obtuvieron su registro como partido político, su dirigente es viejo, no en años, sino en ideas.
