
ASÍ COMO en cualquier empresa privada, la misión principal no es generar empleos dignos ni ser un ente socialmente responsable, sino primero conseguir utilidades y rentabilidad, en un partido político, su principal misión no es darles gusto a todos y gobernar con eficacia, sino es alcanzar el poder y, una vez conseguido, mantenerse ahí, sin que lo quiten.
Así que a nadie debe causar sorpresa que la composición del gabinete que acompañará a la presidenta Claudia Sheinbaum se caracterice por ser un equipo que garantice la continuidad de la 4T como quiere el fundador de Morena: Andrés Manuel López Obrador…
ESO NO quita que, para mantenerse en el poder, se allegue de gente, aprobada por el líder moral AMLO, pero, que sea de su confianza.
Desde que ganó la elección, con abrumadora mayoría sobre sus oponentes, doña Claudia, la señora de la cola de caballo, ha estado mandando señales cada jueves de quiénes conformarán su equipo.
- Primero, para calmar los mercados y a los inversionistas, que, de entrada, cuando ganó, muchos sacaron sus capitales y debilitaron la moneda.
- Y ahora, para reafirmar que le hace caso al presidente que sale, pero, ella tiene su sello propio…
POR ESO, la encargada del gabinete legal y de llevar la fiesta en paz con los poderes legislativo y judicial, los partidos políticos, los medios y los gobernadores de los estados, desde la secretaría de Gobernación, será su amiga Rosa Icela Rodríguez Velázquez, quien con AMLO era la encargada de la seguridad pública bajo la premisa de “abrazos y no balazos”.
Rosa Icela es colega, es egresada de la carrera de periodismo, aunque tiene una maestría en ciencias penales y su mejor amiga en Nuevo León, se llama Clara Luz Flores.


