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PRESIONA YEscucha
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Aunque son esencialmente unos cuentachistes, simples y básicos, elementales, y a veces hasta lamentables, su público los defiende hasta niveles que lindan con la adoración, cosa que no está mal.
Sin embargo, a pesar del éxito y la difusión conseguidos por estos artistas escénicos, hay algo que nos deja pensativos (como público que somos).
Entre ellos se plagian, y no solo chistes, rutinas enteras, se plagian, y lo más asombroso es que toleran el plagio, sin discutir y sin alzarse la voz, lo toleran, como quien saluda en la mañana, lo toleran, como quien va a misa los domingos, lo toleran.



