Las tablas con clavos

Las imágenes provocaron una amplia reacción social, principalmente de rechazo.
Organizaciones defensoras de los animales y numerosos ciudadanos cuestionaron el uso de estas tablas por el riesgo de provocar lesiones a los osos y advirtieron por las posible consecuencias legales.
La preocupación de las familias, sin embargo, responde a un problema real.
Para quienes viven junto a la montaña, la presencia de un oso no es algo abstracto.
Algunos ejemplares han llegado a entrar a las viviendas buscando alimento.
El 2 de septiembre, un hombre resultó herido en un brazo durante un encuentro con un oso que había ingresado a su vivienda en San Pedro.
https://www.nmas.com.mx/nuevo-leon/seguridad/accidentes/oso-ataca-y-hiere-a-hombre-en-san-pedro/
El 26 de septiembre, otro oso ingresó a una residencia de Olinalá, llegó hasta la cocina, abrió el refrigerador y consumió alimentos antes de retirarse.
Afortunadamente, en este segundo caso no hubo personas lesionadas, aunque el hecho de que un oso haya ingresado hasta la cocina de una vivienda muestra que este tipo de encuentros puede generar situaciones de riesgo.
Estos incidentes se han vuelto comunes no deben exagerarse, pero tampoco minimizarse.
Un encuentro entre una persona y un oso dentro de una casa puede tener consecuencias mucho más graves.
Las familias tienen derecho a protegerse y a impedir que un oso entre a sus casas.
La discusión no debería ser si deben hacerlo, sino cuáles son las formas más eficaces y seguras de conseguirlo.
Al mismo tiempo, una medida de protección no debería convertirse innecesariamente en una fuente de lesiones para los animales dado que a diferencia de los humanos que entran sin permiso a nuestros hogares los osos lo hacen sin malicia.
Proteger a las personas y proteger a los osos no son objetivos incompatibles.
¿De dónde vienen las tablas con clavos?
Creo que las tablas con clavos no fueron simplemente una ocurrencia de algunos vecinos de esa zona de San Pedro.
En Estados Unidos existen desde hace años dispositivos conocidos como unwelcome mats, algo así como “tapetes de no bienvenida”.
El Departamento de Recursos de Vida Silvestre de Virginia publicó una guía específica sobre este tipo de dispositivos.
La propia autoridad advierte que una construcción incorrecta puede provocar lesiones graves al oso.
https://www.dwr.virginia.gov/wp-content/uploads/unwelcome_matvdgif.pdf
En Colorado también se utilizan.
En ambos estados se utiliza un diseño específico que significa el menor riego posible para los osos.
Advierten que si el diseño no es el correcto el riego para los osos es mayor.
Es importante reconocer ese antecedente porque permite entender de dónde pudo surgir la idea.
Pero también debemos preguntarnos si existen alternativas que permitan lograr el mismo propósito con un menor riesgo de provocar heridas.
En la literatura científica que pude revisar no encontré un estudio experimental revisado por pares que evalúe específicamente las tablas con clavos y mida al mismo tiempo su eficacia, la frecuencia de lesiones y sus consecuencias para los animales.
Y aquí hay una diferencia importante: que una práctica sea utilizada por una autoridad de manejo de fauna no significa necesariamente que sea la alternativa mejor estudiada o la más adecuada para cualquier situación.


